viernes 14 de junio de 2024
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SALUD

El sexo mejora la salud

Está comprobado. El sexo es la mejor pastilla para alejar los dolores. Algunos estudios comprueban que la actividad sexual actúa en todo el organismo como un estupendo remedio para activar la circulación y la memoria, fortalecer el sistema inmunológico y perder peso.

Todos sabemos que cuanto más completa es la relación sexual, más feliz se es en la vida. Eso explicaría por qué las mujeres con una vida sexual plena presentan más disposición al trabajo y exhiben mejor sentido del humor.

EL EFECTO SANADOR DEL SEXO

El sexo modifica la química del organismo. El deseo aumenta la liberación de hormonas sexuales (estrógenos en la mujer, y testosterona en el hombre) y de adrenalina, hormona que prepara al individuo para el acto sexual. La circulación sanguínea aumenta y la región genital, llena de sangre, se dilata. A la mujer se le hincha la vagina y al hombre se le erecta su miembro. Lo certifican los sexólogos.

Es la endorfina la responsable de la sensación de placer y satisfacción. El nivel máximo de liberación de esta sustancia corresponde al orgasmo. Es el momento en el que todas las células nerviosas del cerebro descargan su contenido eléctrico, provocando el relajamiento físico total.

En la mujer, durante ese clímax también se libera otra hormona, llamada ocitocina, responsable de la contracción del útero.

De todo el cuerpo, felizmente de forma positiva, uno de los primeros beneficiados es el sistema inmunológico. El sexo es la gran válvula por la que fluyen sustancias capaces de fortalecer el sistema inmunológico, afirma el psicólogo Paul Pearsall.

LA SALUD SEXUAL

Hay un término, desconocido para muchos, el de salud sexual, expresado por la Organización Mundial de la Salud, que reconoce en la vivencia sexual un factor de bienestar y sanidad. El término alude a la importancia de que los individuos, hombres y mujeres, se aficionen a una experiencia sexual satisfactoria y, por consecuencia, saludable.

El contacto, el afecto y la comunicación son vitales para los seres humanos. La actividad sexual se torna enriquecedora para la salud en tanto sea vivenciada con una actitud mental que considere lo sexual como una parte de la naturaleza.

Una pareja que logra una vida sexual satisfactoria funciona mejor también en otras esferas de lo cotidiano. Sin embargo, no hay que pensar que la actividad sexual por arte de magia resuelve todo. No es así. El trabajo amoroso, la seducción constante, la compañía, la honestidad y la confianza son ingredientes esenciales para que la actividad sexual sea enriquecedora y aporte a la salud integral de los seres humanos, dice el Dr. Pearsall

EL EFECTO DE LA CARICIA

La doctora Theresa Crenshaw descubrió que la caricia sexual incentiva la producción de ocitocina, la misma sustancia que durante el orgasmo contrae el utero femenino. Entre otros efectos, ésta promueve sentimientos de afecto y estimula el deseo de proteger a otra persona. Como consecuencia de sus investigaciones, dosis sintéticas de ocitocina están siendo usadas para tratar pacientes deprimidos en Estados Unidos.

Las hormonas liberadas durante el acto sexual también tienen otras virtudes, como combatir el estrés, porque relaja todo lo que está contraído. Este relajamiento muscular ayuda, incluso, a reducir el dolor de cabeza, porque este es causado por la constricción de los vasos sanguíneos del cerebro.

AYUDA A ADELGAZAR

En estos tiempos de tanta velocidad y ocupación, las parejas han disminuido su frecuencia de relaciones sexuales. Entre tanta agitación diaria y estimulaciones diversas, la única y mejor fantasía en el regreso a casa, es la cama… pero para dormir. No hay mucho tiempo tampoco para preguntarse qué está pasando. Cuando se hace el amor, por lo menos de lunes a viernes, el trámite resulta al principio un poquito forzado y luego extremadamente rápido. Hombre y mujer tienen el sexo que pueden, no se dan el tiempo real de hacerse el amor.

REDUCE LA ANSIEDAD

El autor norteamericano Richard Smith escribió dos libros sobre el adelgazamiento y el sexo, en los que intentó demostrar que el ejercicio sexual puede reemplazar el ansia por comer que en consecuencia produce el aumento de peso.

El escritor propone una manera más atractiva de mantenerse en forma. ‘Las endorfinas que libera el organismo durante la relación sexual, hacen que nos olvidemos del estrés y la ansiedad que nos impulsa a ingerir alimentos compulsivamente.

El sexo levanta el ánimo de manera natural y aleja de los vicios de la comida’, comentó el autor.

Así es que los efectos de esta teoría dependerán de la duración de la relación sexual, las posiciones adoptadas, los movimientos realizados y la intensidad del encuentro amoroso, según publica Infobae.com. Para Smith ‘los movimientos pélvicos, el incremento de los latidos del corazón, la dilatación de los vasos sanguíneos de los genitales y el orgasmo gastan energía similar a cualquier otro ejercicio físico’.

Por su parte, el sexólogo Norberto Baigorria destacó que más allá de que alguien se haya tomado el trabajo de medir detalladamente los efectos del sexo en el organismo como beneficio para adelgazar, nada tiene de raro ya que ‘el sexo no deja de ser un acto físico y el movimiento produce que se libere energía y se quemen calorías’.

Asimismo, explicó que ‘hay que tener cuidado porque podemos lograr un efecto contrario al buscado. En muchos casos, cuando el sexo es insatisfactorio, la persona, para compensar la carencia, puede llegar a tener un mecanismo compulsivo de saciedad que puede ser el comer’.

SEPA USTED

Caloría por caloría

El informe detalló que desnudar a la pareja equivale a quemar 120 calorías. Un orgasmo real acaba con 27 calorías, aunque 160 si es fingido. Con un beso, desaparecen 60 calorías. Durante una relación sexual de 20 minutos se consumen 150 calorías, el equivalente a caminar o subir y bajar escaleras. Tampoco está de más saber que las caricias consumen 20 calorías. Y que la postura del misionero elimina 240 (con otras posturas se puede desechar de 200 a 400 calorías). REGRESAR

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