jueves 16 de abril de 2026
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SALUD

El Centro Los Pinos participó del 4° Encuentro de la Red Latinoamericana de acompañamiento en la muerte y el duelo

La institución presentó su experiencia en la implementación de un modelo hospice dentro de un centro de salud, en un evento que reunió a referentes internacionales y puso el foco en humanizar el final de la vida.

En un contexto en el que hablar de la muerte continúa siendo un tema difícil de abordar, el Centro Los Pinos —institución que ofrece hospice, rehabilitación y hogar para personas mayores— participó del 4° Encuentro de la Red Latinoamericana de Acompañamiento en la muerte y el duelo, realizado por primera vez en Argentina del 9 al 12 de abril.

En este marco, el Centro brindó el taller “Una experiencia Hospice dentro de un Centro de Salud”, un espacio concebido para compartir su recorrido en la implementación de un modelo que integra cuidados paliativos y hospice tanto en ámbitos geriátricos como en centros de larga estancia.

“El taller fue pensado como una experiencia reflexiva, donde compartimos lo que implica llevar adelante este modelo en la práctica real. Nuestro eje es el cuidado integral del paciente y su familia, con un enfoque basado en el respeto por la persona”, explicó el Dr. Sebastián Figueroa Dunn, director médico del Centro Los Pinos. Durante la actividad, el equipo abordó aspectos clave como el trabajo interdisciplinario, el acompañamiento emocional, el cuidado del propio equipo de salud y la importancia de sostener una mirada centrada en la dignidad de cada paciente, a partir de casos reales.

El evento también reunió a especialistas y organizaciones de toda la región para reflexionar sobre los desafíos del acompañamiento al final de la vida, promoviendo una mirada más humana, integral y consciente. Entre los referentes internacionales destacados estuvo Ken Ross, fundador de la Elisabeth Kübler-Ross Foundation, quien impulsa a nivel global la educación sobre el duelo y los cuidados paliativos.

“Hablar de la muerte es, en realidad, hablar de cómo vivimos. Cuando empezamos a abrir estas conversaciones, también empezamos a cuestionarnos el sentido, los vínculos y la forma en que transitamos la vida”, señaló Ross. Y agregó: “El cuidado paliativo no es rendirse, sino cambiar el foco: dejar de prolongar la vida a cualquier costo para priorizar la dignidad, el confort y el sentido de cada persona”.

Uno de los conceptos centrales que atravesó tanto el encuentro como la propuesta de Los Pinos fue la necesidad de diferenciar cuidados paliativos y hospice, términos que suelen confundirse. Mientras que los cuidados paliativos se enfocan en aliviar el sufrimiento en todas sus dimensiones —física, emocional, psicológica y espiritual—, el modelo hospice profundiza este enfoque poniendo en el centro el valor humano y el acompañamiento en el final de la vida. “Lo primordial en un hospice es el valor humano, acompañado de una buena técnica y de tener claro para qué estamos allí. Creemos que todo centro de salud debería funcionar con esta lógica”, sostuvo Figueroa Dunn.

En línea con esta mirada, Ross remarcó que, si bien muchas personas aún transitan el final de la vida en entornos altamente medicalizados, existe un cambio en marcha: “Hay un movimiento creciente hacia formas más conscientes y compasivas de acompañar la muerte. La posibilidad de una muerte más en paz está aumentando, pero requiere transformaciones culturales además de médicas”.

La participación del Centro Los Pinos en este encuentro se inscribe en su compromiso por promover una cultura del cuidado que contemple todas las dimensiones de la persona, así como por contribuir a la formación y sensibilización de profesionales en torno al final de la vida.

“Cuanto más hablemos de estos temas, más vamos a normalizar estas conversaciones. Y eso es lo que necesitan los pacientes y las familias: que hablar de la muerte no sea un tabú, sino un acto de cuidado”, concluyeron desde la institución.

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