martes 16 de abril de 2024
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SALUD

Los docentes sufren trastornos psicológicos como principal enferemedad

Los trastornos psicológicos y psicosociales de origen ocupacional siguen en el
tope del ranking de enfermedades de los docentes, de acuerdo a los últimos datos relevados por el Departamento de Salud Laboral de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).

 

El estudio registró 2.220 consultas de docentes bonaerenses entre abril de 2008 y marzo de 2009 y otros 2.350 casos evaluados entre abril de 2009 y marzo de 2010, según informó la presidenta de la FEB, Mirta Petrocini.

“En el Día del Maestro no podemos dejar pasar este dato preocupante que revelan los estudios del área de Salud del gremio. Son una realidad a la que debe adaptarse el sistema educativo y también las autoridades deben tomar nota de esta problemática”, dijo Petrocini.

De acuerdo con el estudio, el 32% de las consultas recibidas en el período 2008-2009 y 2009-2010 son por enfermedades derivadas de trastornos psicosociales; el 21% a trastornos de la voz; el 15% afecciones respiratorias estacionales; el 12% problemas musculares y óseos; un 10% corresponde a cuestiones ginecológicas y el porcentaje restante se agrupa en “otras enfermedades”.

Tradicionalmente, los trastornos en la voz eran los más habituales, pero “hace varios años que la FEB viene detectando esta nueva tendencia”, explicó Petrocini.

El anterior estudio estadístico sobre los motivos de consulta más frecuentes en el Departamento de Salud Laboral se realizó entre septiembre de 2006 y abril de 2008.

En este lapso se habían recibido 7.188 consultas. De ese total, casi el 30% de las consultas se atribuyeron a riesgos psicosociales de origen ocupacional. “El microclima laboral en que se desarrolla el trabajo docente, con roles y demandas que no pueden satisfacerse y exceden la función pedagógica específica para la cual fue formado el docente, incide en este aumento de los casos”, explicó el medico especialista en salud laboral, Daniel Tineo.

Por otra parte, Petrocini aseguró que “la actividad educativa se ha transformado en forma progresiva en una profesión de riesgo, situación impensada en tiempos anteriores”.   

La presidenta de FEB agregó que “las estructuras edilicias deterioradas que ponen en riesgo la integridad de los docentes y los chicos, aumento de la violencia en las escuelas, una violencia social que se instala en las escuelas, escasa participación de los padres, falencias del sistema educativo, condiciones laborales
precarias, colaboran con el agravamiento de la salud laboral”.

“Todas estas situaciones alejan al docente de su función principal, que es ser el eslabón clave del proceso de enseñanza-aprendizaje, para transformarlo en un agente que debe dar prioridad a necesidades básicas de los alumnos. Se hace este esfuerzo con la convicción de que a la justicia social se accede con una justa distribución del conocimiento”, agregó Petrocini.

Es por eso que la FEB reclama que se consideren los trastornos psicosociales como enfermedades incluidas en el Listado de Enfermedades Profesionales y en las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (ART).
“Como se trata de patologías que tienen una importante componente psicológico, son enfermedades con cierta resistencia cultural. Pero los educadores necesitan tener cobertura para recibir los tratamientos correspondientes”, concluyó Petrocini.

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