lunes 23 de marzo de 2026
23.4 C
Buenos Aires

SN24 ONDEMAND

Entrevista exclusiva a Daniela Ballester tras la hemorragia subaracnoidea que sufrió

La historia de Daniela Ballester no solo visibiliza una condición médica grave, sino que también pone en primer plano la importancia de frenar, escuchar al cuerpo y priorizar la salud en medio de la vorágine diaria.

La reconocidad conductora y periodista Daniela Ballester reaparece en el centro de la escena tras atravesar uno de los momentos más delicados de su vida: una hemorragia subaracnoidea que la obligó a frenar por completo su rutina y enfocarse en la recuperación.

La entrevista fue realizada por Natalia Paratore para C5N y Indalo Well, y emitida a través del streaming de MURAD, en un mano a mano exclusivo donde Ballester comparte cómo vivió el episodio, el proceso posterior y su nueva mirada sobre la salud y el trabajo.

“Sentí que el cuerpo me estaba avisando”

Ballester recuerda con claridad el momento en que todo cambió. “Fue algo repentino. Un dolor muy fuerte, distinto a cualquier otro. Ahí entendí que algo no estaba bien”, relata. La rápida intervención médica fue clave para evitar consecuencias mayores.

“Después, cuando me explicaron el diagnóstico, tomé dimensión real de lo que había pasado. Fue un shock, pero también un llamado de atención muy fuerte”.

El proceso de recuperación

La periodista atravesó semanas de reposo y controles estrictos. “Lo más difícil fue bajar un cambio. Venía de un ritmo muy intenso, y de repente tuve que parar”, cuenta.

Durante ese tiempo, destacó el acompañamiento de su entorno cercano: “La familia y los amigos fueron fundamentales. También el equipo médico, que me dio mucha tranquilidad”.

Una nueva forma de ver la vida

Lejos de lo estrictamente físico, Ballester reconoce que la experiencia dejó huellas profundas en su forma de pensar.

“Aprendí a escuchar más al cuerpo, a respetar los tiempos. A veces uno cree que puede con todo, pero no es así. La salud no es negociable”, afirma.

Además, reflexiona sobre el estrés y las exigencias laborales: “En el periodismo hay mucha presión constante. Hoy intento tomar distancia cuando es necesario”.

El regreso al trabajo

Sobre su vuelta a los medios, se muestra cauta pero optimista: “Tengo muchas ganas de volver, pero de manera consciente. No quiero repetir los mismos errores”.

Y agrega: “Amo lo que hago, pero entendí que también tengo que cuidarme para poder seguir haciéndolo”.

Un mensaje claro

Antes de cerrar, deja una reflexión que resume su experiencia:
“Si algo no se siente bien, hay que consultar. No hay que minimizar los síntomas. Yo tuve suerte de llegar a tiempo”.

Sobre la hemorragia subaracnoidea

Es una patología neurológica grave que ocurre cuando hay un sangrado en el espacio subaracnoideo, es decir, el área entre el cerebro y las membranas que lo recubren (meninges). Ese espacio normalmente está lleno de líquido cefalorraquídeo, que protege al cerebro; cuando se llena de sangre, se genera una situación de emergencia.

¿Qué la provoca?

En la mayoría de los casos, se debe a la ruptura de un aneurisma cerebral (una dilatación anormal de una arteria). Otras causas pueden ser:

  • Malformaciones arteriovenosas
  • Traumatismos craneales
  • Trastornos de la coagulación
  • Hipertensión arterial no controlada
Síntomas principales

El signo más característico es un dolor de cabeza súbito e intenso, muchas veces descrito como “el peor dolor de la vida”. También pueden aparecer:

  • Rigidez en el cuello
  • Náuseas y vómitos
  • Sensibilidad a la luz
  • Confusión o pérdida de conciencia
  • Convulsiones

Estos síntomas requieren atención médica inmediata.

¿Por qué es tan peligrosa?

Porque puede provocar:

  • Daño cerebral permanente
  • Vasoespasmo (estrechamiento de arterias que reduce el flujo sanguíneo)
  • Hidrocefalia (acumulación de líquido en el cerebro)
  • Riesgo de resangrado

Es considerada una forma de accidente cerebrovascular hemorrágico con alta tasa de mortalidad si no se trata rápidamente.

Tratamiento

El abordaje depende de la causa y la gravedad, pero suele incluir:

  • Internación en terapia intensiva
  • Control estricto de la presión arterial
  • Cirugía o procedimientos endovasculares para reparar el aneurisma
  • Medicación para prevenir complicaciones
Recuperación

La recuperación varía mucho según cada paciente. Algunas personas logran volver a su vida habitual, mientras que otras pueden quedar con secuelas neurológicas. La rehabilitación (física, cognitiva y emocional) es clave en muchos casos.

Te puede interesar