El docente investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootécnica de México, Juan Garza Ramos, resaltó la necesidad de que todos los países trabajen sobre las enfermedades emergentes que aparecen producto de los cambios climáticos.
Hay enfermedades como el dengue y el Chagas que se acentúan con el cambio climático, pero hay que prevenirlas de mejor forma y ese es el reto que tenemos que afrontar los políticos y científicos de todo el mundo, aseguró a Télam Garza Ramos.
El científico dio hoy una conferencia sobre enfermedades emergentes y reemergentes en el marco del III Congreso Internacional sobre Cambio Climático que se desarrolla en La Plata.
El investigador explicó que al hablar de un cambio climático global, también debemos pensar en una salud global, ya que es necesaria la cooperación intrapaíses.
Es importante resolver los problemas a nivel nacional, luego regional, después continental y finalmente global. Este congreso por ahora tiene un énfasis importante en Latinoamérica, pero ya tenemos conferencistas de España, Japón, Australia, y otros lugares que no son de nuestra América”, agregó el científico.
Por su parte, el investigador platense Oscar Linzitto, explicó a Télam que el cambio climático “incrementa la cantidad de precipitaciones, aumenta la temperatura y los desastres naturales; y todo eso viene en combinado con un aumento en las enfermedades infecciosas.
Hay que estar preparado con lo que pasa a nuestro alrededor, para tomar herramientas suficientes de que si aparecen nuevas enfermedades, deben aparecer rápidamente las curas, sostuvo.
Linzitto explicó que para ello hay que cambiar el paradigma del manejo de la salud, ya que la salud es global, no es humana o animal, es integral y así debe ser tratada.
Garza Ramos opinó que los problemas de salud no hay que tratarlos en forma reactiva, sino en forma proactiva y preventiva.
Indicó que es muy común que los gobiernos impulsen la creación de nuevos hospitales y centros de salud para tratar enfermedades en zonas muy empobrecidas, pero generalmente ocurre que luego de curar al niño se lo regresa a los lugares donde hay factores de riesgo, ya que no hay agua potable y no hay cloacas, entonces el niño vuelve a enfermarse, ejemplificó.
El científico mexicano advirtió que hay que pasar del discurso a la acción, y aquí los gobiernos tienen mucho que hacer al igual que las unidades académicas, ya que hay que enseñar a la población sobre estos problemas y cambiar el paradigma en el cuidado y la prevención de enfermedades a nivel global.
El Congreso fue inaugurado por el investigador superior del Conicet en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), Jorge Rabassa.