En el caso de San Juan, uno de los que abundan es el sol. Por su latitud, cuenta con un promedio de nueve horas de sol al día, y un mínimo de 300 días de cielo descubierto al año.
Esta cantidad de luz solar es semejante con el viento constante con el que contamos para la energía eólica en la Patagonia. No en cualquier lugar se cuenta con tanta radiación solar al año, y es por eso que cuando se llamó a licitación para construir una planta solar a fines del 2009, se presentaron más de 60 solicitudes.
La intención del gobierno provincial era la construcción de una planta piloto de generación fotovoltaica en Ullúm, a unos 30 kilómetros de la capital de San Juan.
Las instalaciones comenzaron a construirse el año pasado, y fue inaugurada el pasado 18 de abril. Ya está funcionando a pleno, con una generación de 1,2 MW que son inyectados a la red eléctrica interconectada nacional. Pero lo interesante, en este caso, no es la potencia de esta planta San Juan I, sino que es una planta piloto, es decir que se utilizará para investigación.
La principal meta de San Juan es evaluar la “calidad” del sol y cuál es la mejor tecnología para capturar la mayor cantidad de energía posible, por eso el centro de investigaciones está dotado con la última tecnología informática y de comunicaciones con capacidad para albergar 6 investigadores y el personal de operación, además de 150m2 disponibles para deposito de materiales y el montaje de futuros laboratorios y bancos de prueba.
La provincia está apostando por un proyecto ambicioso, al que han llamado “Solar San Juan”, que tiene como objetivo desarrollar un polo tecnológico de sistemas fotovoltaicos que no sólo atraiga inversiones de capitales para generar energía, sino que se logre producir, en la provincia, todo lo necesario, desde el silicio hasta los paneles solares.
Existen planes para instalar tres plantas más, dos de ellas en el marco del proyecto nacional GENREN, que busca fomentar las energías renovables en el país. Como muchos saben, Argentina tiene un potencial enorme para las energías renovables, sol abundante en el noroeste, vientos constantes y fuertes en el sur, una costa marítima larga para aprovechar la energía mareomotriz, e inclusive zonas donde se puede explotar la energía geotérmica. Sin contar con que tenemos todo lo necesario también para diseñar y fabricar los generadores en el país, tanto la mano de obra capacitada, como los materiales.