Unos 500 efectivos de la Fuerza Armada (FFAA) de Brasil llegaron este domingo a la sierra norte de Río de Janeiro (sureste), devastada por las fuertes lluvias, para intensificar las labores de rescate aéreas y terrestres de las 617 víctimas que ha dejado hasta ahora el temporal.
Al cumplirse el quinto día de búsqueda, el Ministerio de Defensa informó que envió a la zona 500 efectivos, 11 helicópteros, 50 vehículos y cuatro excavadoras, además de dos hospitales de campaña y generadores de electricidad.
Las FFAA refuerzan el transporte de víctimas en las zonas de montaña que aún se encuentran aisladas. A estos lugares, los efectivos llevan alimentos, medicinas y servicios médicos.
También trabajan en la remoción de tierra, escombros, y en la apertura de vías terrestres. El cuartel general de la FFAA tuvo que ser instalado en la Granja Comary, lugar donde entrena la selección nacional de fútbol, ubicada en la ciudad de Teresópolis (vecina de Río), donde unas 261 personas fallecieron por las inundaciones.
La lluvia no ha dado tregua en Brasil, donde han muerto más de 600 personas, y este domingo las nubes amenzan con más precipitaciones.
Los servicios meteorológicos advierten que pueden producirse más tormentas, mientras que las autoridades de Río han anticipan el peligro de nuevos deslizamientos de tierra.
Más de 14 mil personas tuvieron que dejar sus casas en Río de Janeiro y una decena de áreas rurales todavía se encuentran aisladas, según balance del cuerpo de bomberos.
El último boletín de Defensa Civil indica que las lluvias y aludes provocaron 274 muertes en la ciudad de Nueva Friburgo, 263 en Teresópolis, 55 en Petrópolis y 19 en Sumidouro (municipios de Río).
El informe sostiene además que unas seis mil 50 personas perdieron sus hogares y otras siete mil 780 abandonaron las viviendas -de manera temporal- para entrar en los refugios, por considerarse en riesgo.
Además de las casas, el temporal destruyó vías, puentes, redes de energía eléctrica, telefónicas, entre otras.