Como secretario de Medio Ambiente, y titular de la Acumar (entidad tripartita entre la Nación, gobierno bonaerense y porteño), Horacio Bibiloni aseguró que el trabajo para limpiar la cuenca Matanza-Riachuelo es histórica. Pero aclaró que los resultados se verán recién a largo plazo.
BUENOS AIRES.-El secretario de Medio Ambiente, Horacio Bibiloni, aclaró que el trabajo para sanear la cuenca Matanza Riachuelo requiere de una planificación a mediano y largo plazo, pero destacó, de todas formas, que “lo que se está haciendo en la Acumar es histórico“.
En comunicación con Radio Continental, el funcionario nacional garantizó que en la limpieza del Riachuelo “hay decisión política para resolver el problema. Hay una planificación de lo que hay que hacer en el tiempo, y esta planificación una totalidad de elementos que la Corte determinó. Hay una coordinación transversal de políticas públicas, esto lo resuelven unos 20 ministerios (entre provincia, ciudad y Nación)”.
Y aclaró Bibiloni: “Tenemos un control de resultados en tiempo real. Pero la contaminación es una gran magnitud, porque empezó con la Colonia”. En esa línea, pidió “terminar con los mitos de que las cosas son rápidas, simples y que se hacen con la misma plata que hay. La planificación es de mediano y largo plazo”.
Los cambios estructurales que frenen el deterioro de la cuenca y proyecten un mejor cuidado del ambiente requerirá, según Bibiloni, de una política que respete también a las empresas que se encuentran en la rivera, para apostar a una economía sustentable. “Buscamos un equilibrio entre ambiente, producción y empleo. Todas estas cuestiones las tenemos que tener en cuenta”, explicó.
Así, y en relación a cada uno de los temas que preocupan a la Secretaría, enfatizó Bibiloni que una gestión en Medio Ambiente exige “no solamente es una cuestión de tener una evaluación de impacto, sino que lo importante es qué se hace después y cómo se controla lo que se prometió”.
“Hoy el eje es evaluaciones de impacto muy rigurosas con un control y un monitoreo de lo prometido en tiempo real. Este es el aprendizaje que dejó la planta Botnia. Lo cual es un avance importantísimo”, sostuvo.
Y, consultado por la fábrica de celulosa que impactaría en las aguas del Río Uruguay, especificó: “El monitoreo de Botnia se debate en un ámbito binacional, la Argentina presentó su propuesta y ahora hay que implementar la logística”. “Hubo elementos que hacían presumir cuestiones de impacto proyectadas en la acumulación”, alertó.