jueves 18 de abril de 2024
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Entre Ríos. Se inauguró la planta de biocombustible de Colón

El emprendimiento está a cargo de una escuela especial y con la nueva tecnología incorporada se prevé producir alrededor de 4 mil litros mensuales de biodiesel en base al reciclado de aceites usados en comedores, restaurantes y algunos hogares de la ciudad. Urribarri aseguró que un emprendimiento de estas características representa “una enorme posibilidad de aprender a ser mejores personas”.
 

El gobernador Sergio Urribarri encabezó ayer el acto de inauguración de la planta de acopio y procesamiento de aceites vegetales usados para su transformación biodiesel de la Asociación del Departamento Colón de Ayuda al Discapacitado y aseguró que se trata de “una oportunidad de aprender de niños, adolescentes, adultos, docentes y padres que tienen capacidades especiales a ser mejores personas”.
Desde ayer, la Escuela Privada Nº 25 está en condiciones de producir 4 mil litros mensuales de biodiesel, tras la inversión de unos 125 mil pesos por parte de la Provincia en obras de infraestructura para realizar el proceso de conversión del biodiesel.
Las refacciones se hicieron en el marco del programa Bio Entre Ríos, a través de la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia, el cual brinda ayuda económica y técnica a las localidades que producen biodiesel en base al reciclado de aceites usados.
Durante el acto, el mandatario provincial no ocultó su “felicidad” por la concreción de la obra y remarcó que representa “una enorme posibilidad de aprender a ser mejores personas y si uno puede aprender a ser mejor persona, también puede aprender a ser mejor padre, ciudadano y gobernador”, expresó.
Asimismo, aseveró que “todos los seres humanos tenemos una misión en la vida, a algunos les toca una mayor responsabilidad, a otros menos, pero en definitiva todos tenemos una misión. Cuando la misión más importante logra la ayuda, cooperación, comprensión y acompañamiento de mucha gente, como este emprendimiento, a un gobernante se le hace mucho más fácil gobernar”.
Por su parte, la directora de la escuela, Claudia Gallay, expresó su satisfacción por el apoyo del gobernador Urribarri al proyecto, que “tiene como principal objetivo la inserción de los jóvenes que concurren a la Asociación del Departamento Colón de Ayuda al Discapacitado en el mercado laboral” y destacó que “se hace todo más fácil cuando se cuenta con el apoyo del Gobierno y de la comunidad”.
En tanto, el secretario de Medio Ambiente, Fernando Raffo, expresó su conformidad con el avance que han tenido estos emprendimientos y reiteró que “la idea es que este tipo de iniciativas sean replicadas en otras localidades, respetando las características de cada una”, al tiempo que destacó que a partir de este proyecto “se evita el vuelco a las cloacas, y por ende al río Uruguay, de los aceites usados que son muy contaminantes; y también abre una nueva posibilidad para incrementar el desarrollo local y una alternativa a los productores para producir cultivos alternativos a la soja”.

Proceso productivo. A comienzo de año, el mandatario provincial había entregado un aporte de 25 mil pesos, que se sumaron a los 100 mil entregados anteriormente, y que fueron destinados a la compra de materiales para la nueva planta de producción que permitirá mejorar la calidad del producto que obtenían. En dicha institución, cuatro alumnos de la escuela realizan la recolección de unos mil litros de aceite que se utilizan en comedores, restaurantes y algunos hogares de la ciudad.
El aceite llega a la escuela especial y allí es sometido al proceso de decantación, limpieza y producción de combustible alternativo que luego es vendido a una empresa de fumigación de Buenos Aires, al Parque Nacional El Palmar y a una empresa maderera de la zona.
Los encargados de realizar la recolección trabajan de 12 a 16, de lunes a viernes y el aceite será llevado a la escuela, donde se hará el procedimiento de limpieza, que consiste en una decantación a través de un filtro canaleta donde quedan los residuos más gruesos del líquido; luego se lo deja estacionar, entre 10 y 15 días, para que el agua se asiente. Una vez cumplida esa etapa, se le quita el agua y el aceite se pasa por el reactor donde se calienta a 140 grados durante una hora aproximadamente, hasta que evapora toda el agua que le queda y entonces se deja reposar hasta el otro día, cuando se le agrega una mezcla de metanol con soda cáustica –conocida como metóxido–, y también se deja reposar por 24 horas. Cumplido ese tiempo, se retira el glicerol y queda el biodiesel al que se realizan dos lavados para que quede en condiciones de ser utilizado como combustible. Con este proceso, de los mil litros de aceites usados que se recolectan se obtienen 950, ya que en el lavado se pierde el 5 %.
Actualmente seis alumnos de entre 16 y 33 años trabajan en la producción de biodiesel que se vende en su totalidad y, según explicó el profesor Daniel Ortiz, “la idea es superarnos en la producción también, ya que con la nueva planta se apunta a procesar más aceite para que no sea volcado a las cloacas y, a la vez, vender más”.
 

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