El bajo nivel de agua del embalse, ubicado a unos 90 kilómetros al oeste de la capital provincial, sería la causa de una gran mortandad de peces observada en sus riberas, según sugiere un informe de las autoridades provinciales.
Tras un análisis de peces y del agua efectuado por la Dirección de Medio Ambiente, el informe correspondiente indica que “el agua no presenta alteraciones”, reveló Daniel Barros, secretario provincial de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Dentro de las observaciones realizadas y los datos aportados por la Secretaría de Recursos Hídricos, “el embalse presenta bajo nivel de la cota de agua, disminuyendo de a cuatro centímetros por día, situación que se agrava desde fines del año pasado, cuando comenzaron las altas temperaturas que obligaron al municipio de Ancasti a distribuir a los pobladores el agua en camiones”.
El informe indica que la alta diversidad de especies “permite concluir que la posible mortandad observada se debería al bajo nivel de agua del dique”.
“Los peces presentan un color pálido el cual puede ser a causa de la turbiedad del cuerpo de agua y la turbiedad podría estar ocasionada por la disminución diaria de agua, y en las zonas ribereñas del embalse, se observó grandes espacios de barriales asociadas con los peces muertos”, detalló.
Los investigadores, al realizar la disección de un pez, hallaron barro en órganos intestinales, “lo que deja constancia de que el organismo pasó mucho tiempo en el barro; además las branquias se presentan oscuras lo que evidencia que el pez se mantuvo en condiciones de anoxia (ausencia de oxígeno)”.
La mortandad de peces en el embalse de Ipizca comenzó a observarse la semana pasada a partir de una serie de quejas vecinales, que llevaron al secretario de Gobierno de la Municipalidad de Ancasti, Mario Sosa, a efectuar una denuncia contra autores desconocidos.
Los análisis incluyeron el análisis del agua, de su oxígeno y su PH, que son variables que suelen alterarse en episodios de contaminación, pero no se detectó nada anormal.
El año pasado se sembraron en la provincia 250.000 peces en el embalse del dique Las Pirquitas, 50.000 en El Jumeal de la ciudad capital y 100.000 en La Cañada del departamento Santa Rosa.
Posteriormente la siembra se extendió a los embalses de Sumampa, departamento de Paclín; Ipizca, en Ancasti, y Motegasta en el departamento de La Paz.
Todos estos embalses sufren desde el año pasado una merma de agua.
En Ipizca se practica la pesca de pejerrey, con una concurrencia de unos 400 pescadores cada fin de semana largo, según datos de la municipalidad.
El embalse de Ipizca, en Ancasti, en el sur del territorio provincial, tiene una capacidad máxima de 5 millones de metros cúbicos.