A través de señales ambientales como la luz, contribuye al despliegue de las hojas que comenzarán a hacer fotosíntesis.
Científicos del Instituto Leloir descubrieron un gen clave para organizar la distribución del trabajo de las plantas; se trata del ROC1, que logra detener el crecimiento del tallo y favorecer el alargamiento de las raíces y el despliegue de las hojas, dos pasos que propician la fotosíntesis.
Los autores del estudio son Santiago Trupkin, del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (IFEVA) de la UBA; Jorge Casal, de IFEVA y jefe del laboratorio del Fisiología Molecular de Plantas del Instituto Leloir; y Santiago Mora-García, también del Instituto Leloir.
El trabajo de los investigadores argentinos fue publicado en la revista The Plant Journal.