La insuficiencia cardíaca (IC) es un síndrome cardiovascular muy prevalente (se estima que 2-3% de la población lo padece, aunque el porcentaje es mayor a edades avanzadas), que puede ser producido por múltiples causas y tienen como consecuencia una incapacidad del corazón para abastecer las necesidades circulatorias de manera apropiada. Esto puede provocar diferentes manifestaciones ya sea en forma brusca (aguda) o lenta e insidiosa (crónica) que afectan la calidad de vida y la sobrevida de los pacientes.
Hoy en día existen múltiples estrategias para diagnosticar la enfermedad y diversos tratamientos acorde a las causas y consecuencias que presente.
La insuficiencia cardíaca es un síndrome incapacitante que perjudica la calidad de vida y la capacidad funcional, la mayoría de las veces es secundaria a enfermedad coronaria o hipertensión arterial.
Los principales síntomas son:
Reducción de la tolerancia al ejercicio
Disnea
Fatiga
Años atrás estaba contraindicado el ejercicio en pacientes con IC. Sin embargo, se comprobó bajo estudios científicos que la inmovilidad y pérdida de masa muscular empeoraban y complicaban a los pacientes.
¿Cómo iniciar la actividad física con IC?
Para realizar actividad física se debe trabajar en un Programa de Rehabilitación Cardíaca. Esto representa un trabajo multidisciplinario que incluye entrenamiento con ejercicios, modificación de los factores de riesgo, evaluación psicosocial y medicación.
Así se puede ir manejando la intensidad del ejercicio y favoreciendo el desarrollo saludable del paciente.
El entrenamiento y otros componentes de la Rehabilitación Cardiaca en la IC son seguros y beneficiosos y dan como resultado mejoras significativas en la calidad de vida, reduciendo síntomas como fatiga y falta de aire, mejorando la capacidad funcional, incrementando el rendimiento y reduciendo hospitalizaciones.