lunes 20 de mayo de 2024
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SALUD

Usted puede controlar su asma

El asma es una enfermedad que afecta aproximadamente al 10 por ciento de la población en todo el mundo y es la enfermedad crónica, es decir que no tiene cura, mas frecuente en la infancia. Sin embargo, el control del asma es posible con un adecuado tratamiento.

El asma es una afección crónica, caracterizada por una inflamación de las vías aéreas que produce: falta de aire, silbidos en el pecho, tos espasmódica, sensación de tener el pecho cerrado y despertares nocturnos por falta de aire.  
    
Estos síntomas se dan como consecuencia de una respuesta del organismo ante ciertos factores desencadenantes. En la mayoría de los casos aparecen por momentos, pero hay personas que los presentan en forma permanente con mayor o menor intensidad.   
    
  El asma es una enfermedad con carga genética, es decir, se nace con la posibilidad de desarrollarlo. En la mayoría de los casos suele manifestarse en la infancia, pero también puede hacerlo en la adultez.  
Quien la padece, ve afectada su calidad de vida. Hay muchas actividades que los asmáticos no pueden llevar a cabo, debido a la falta de aire y sensación de ahogo. Si bien el asma no se cura, puede tratarse y los asmáticos pueden tener una vida normal.
  
El tratamiento del asma se basa en usar fundamentalmente medicación de control o preventiva, que actúa sobre la inflamación y la disminuye (o la hace desaparecer), además se utiliza medicación de “alivio” o broncodilatadora que abre los bronquios cerrados.   
    
Hoy el tratamiento más indicado es la combinación de antinflamatorios más broncodilatadores de acción prolongada por vía inhalatoria (aerosoles, polvos o nebulizaciones), estos llegan directamente a las vías aéreas con ningún o poco efecto general.  
    
La meta del tratamiento del asma es lograr un buen control de la enfermedad y esto significa:  
– No tener síntomas.
– No necesitar medicación “de alivio”.
– Poder tener una vida normal, sin limitaciones para realizar actividad física y/o ejercicio acorde a su edad.
– No tener ataques o crisis de asma.
– Tener una función respiratoria normal. 

    
    

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