lunes 20 de mayo de 2024
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SALUD

¿Cómo combatir la Acidez?

La acidez, que parece simple en su génesis y tratamiento, en ocaciones puede ser indicador de otra afección mas compleja: la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico. La acidez, o pirosis, es uno de los síntomas característicos de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico. Es una sensación de quemazón ácida, que asciende desde el estómago hacia la garganta, a través del pecho.

La pirosis se produce por una perdida de presión en la barrera anti-reflujo, que se encuentra situada en la unión del esófago y el estómago y está compuesta por parte de un músculo denominado diafragma (crura) y el esfínter esofágico inferior.
    
Este esfínter se encuentra contraído en todo momento (excepto al comer, para permitir el paso de los alimentos al estómago) a fin de evitar que el contenido del estómago vuelva a nuestra garganta. Cuando esta válvula pierde presión y se relaja, sobreviene el cuadro de acidez y reflujo.  
         
Las disfunciones de esta válvula pueden ser transitorias o sostenidas en el tiempo, a partir de la perdida recurrente de presión en la barrera anti-reflujo.
    
La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico puede presentarse de distintas maneras. Entre ellas se destacan los Síndromes Esofágicos y los Síndromes Extraesofágicos.  
    
Los Síndromes Esofágicos son:
-Síndrome Esofágico propiamente dicho: cuando tiene estos síntomas sin mayores consecuencias.
-Síndrome Esofágico con Injuria de la mucosa: cuando se producen inflamaciones o estrecheces del esófago, producto del reflujo (dificultad para tragar los alimentos).
   
Síndromes Extraesofágicos: el reflujo puede producir una serie de manifestaciones fuera del esófago, con una sintomatología particular, pero que están asociadas directamente al reflujo como mecanismo causal. Entre ellos están:
-Tos crónica asociada al reflujo
-Asma bronquial
-Dolor de pecho (sin causas cardíacas comprobadas)
-Laringitis
-Erosiones dentales
    
El Reflujo Gastroesofágico es, en general, crónico y recurrente. Sin embargo, hay casos en que los síntomas se presentan esporádicamente.    
         
Tiene dos posibilidades de tratamiento: farmacológico y quirúrgico. El tratamiento con medicamentos es el más común, apunta a detener la secreción de ácido y a cicatrizar el tejido esofágico dañado por el ácido gástrico. Un grupo pequeño de pacientes requerirán un tratamiento quirúrgico para resolver su afección.    
         
La incidencia de esta afección se ha incrementado notablemente en los últimos 20 años. De los pacientes que padecen Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en nuestro país, solamente un 40% consultan al médico y el resto se automedica, con el consiguiente riesgo que esto produce. De hecho muchos de estos pacientes toman medicación inadecuada.    
         

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