viernes 14 de junio de 2024
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SALUD

España. La venta de la píldora del día siguiente sube un 70% en un año

El libre acceso a un medicamento no tiene por qué estar asociado a un incremento de su venta, aunque en el caso de la píldora del día siguiente sí. Ha pasado un año desde que el Ministerio de Sanidad hiciera efectivo el cambio de estatus de este compuesto que pasó a dispensarse en farmacias sin receta médica.

La decisión, no exenta de polémica, ha supuesto sin duda un antes y un después en la historia comercial de este anticonceptivo de urgencia. En Extremadura, según datos de las distribuidoras farmacéuticas, se ha pasado de las 1.536 unidades de septiembre de 2009 a las 2.372 de 2010.

En dos versiones: Norlevo, de laboratorios Chiesi, y Postinor, de Bayer, su precio es de 18,67 euros. Las oficinas de farmacia de la región empezaron a registrar un aumento de su demanda desde el momento en el que los medios de comunicación empezaron a hacerse eco de las intenciones del Gobierno central.
Aunque el verdadero despegue se produjo a partir de octubre el año pasado. «El incremento, que ronda el 70%, no es el mismo en todas las boticas. De hecho, hay algunas que han llegado a triplicar su venta, debido a sus horarios o a su ubicación», apunta Cecilio Venegas, vocal autonómico de oficina de farmacia del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y presidente del de Badajoz.
Definido por los profesionales del gremio como «un producto de domingo», sus usuarios todavía tienen muchas dudas sobre su utilización. La mejor prueba de ello son todos los foros que existen en Internet en los que chicas, las mayoría menores, intercambian impresiones e inquietudes acerca de su ingesta y sus efectos secundarios.
No en vano, el colectivo en el que su uso está más extendido es el de las jóvenes. Los boticarios explican que el perfil más habitual es el de una chica de unos 18 años que suele realizar la compra con tarjeta de crédito. No acude a su farmacia habitual y si es posible elige, incluso, una de otra ciudad. No va acompañada por sus pareja ni por sus padres y su perfil socioeconómico es variado. Estos profesionales señalan que, curiosamente, en los casos en los que son los progenitores los encargados de realizar la compra del medicamento, es más habitual que sea el padre quien lo hace.
Una pesada carga
Los farmacéuticos, elegidos por el Ministerio como los responsables del asesoramiento sanitario de los consumidores, sintieron en su momento que los «habían tirado a la piscina sin más». «Hubo una importante presión social, no se habían diseñado los trípticos informativos a tiempo y el cambio de normativa sobre su dispensación no fue publicado en ninguna orden ni ningún documento oficial», explica Venegas.
Un año después, estos profesionales mantienen que lo ideal sería que todos los medicamentos se dispensaran con receta. «A nosotros nos daría seguridad. Solemos trabajar por instrucción de otro profesional sanitario en el 95% de las ocasiones, aunque en esta cuestión no tuvimos opción. Pero el libre acceso a los medicamentos es un tema complicado», opina Venegas.
En esta línea crítica, hay farmacéuticos de la región que han optado por hacerse objetores de conciencia. Ocho en la provincia de Badajoz y otros dos en Cáceres, según Venegas. Pese a ello, asegura que el primer año de la libre dispensación de la píldora ha transcurrido sin incidentes y que el derecho al libre acceso está garantizado para todos.

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