jueves 30 de mayo de 2024
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SALUD

Consejos para mantener a raya nuestro colesterol

Una encuesta difundida por la Fundación Cardiológica Argentina, en el Mes del Corazón, advierte que uno de cada dos argentinos adultos afirma que no hace nada por controlar su colesterol.

En Argentina, el 47% de la población adulta (mayor de 18 años) afirmó no hacer absolutamente nada por mantener sus niveles de colesterol dentro de los valores normales, según un relevamiento difundido por la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), brazo hacia la comunidad de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC).

Este dato es preocupante teniendo en cuenta que el colesterol elevado explica el 59% de la enfermedad coronaria y el 18% de la enfermedad cerebrovascular.

El sondeo, de alcance nacional, fue efectuado por la consultora TNS Gallup sobre la base de 1.000 entrevistas domiciliarias en personas de 18 años y más. Entre otros hallazgos, reveló que 6 de cada 10 argentinos de 18 años y más no se midieron el colesterol en los últimos 12 meses. Ello significa que al menos 17 millones de argentinos ignoran si tienen hipercolesterolemia; entre las personas de 35 años y más, apenas 5 de cada 10 se habían medido el colesterol.

El Dr. Ricardo Iglesias, médico cardiólogo presidente de la Fundación Cardiológica Argentina, expresó que “según este relevamiento, inclusive en el grupo de 35 años y más, que son claramente una población con mayor riesgo de ECV, el 41% de las personas declaró que no hace nada en absoluto por su colesterol. Apenas 56% respondió que para reducir su colesterol trata de “hacer los deberes’, pero no alcanza”.

POR QUÉ CUIDARNOS

La encuesta de TNS Gallup, efectuada para La Serenísima-Danone en el marco de la campaña de la Fundación Cardiológica Argentina, mostró que “solamente 35% de los adultos de entre 35 y 49 años se había medido el colesterol en el último año, pese a que a esa edad es más frecuente hallar hipercolesterolemia y los médicos suelen indicar un análisis de control”, indicó la Dra. Sandra Swieszkowski, secretaria de la FCA.

Otro problema consiste en que el 37% de los mayores de 35 que no se midieron el colesterol no se había realizado ningún chequeo médico en el último año.

Otra respuesta frecuente (13% de los casos) fue: “Soy demasiado joven para tener problemas de colesterol”. “Esto es erróneo”, comentó, ya que “según los datos del Ministerio de Salud de la Nación, tienen colesterol alto 11,9% de las personas de entre 18 y 24 años, y 15% de quienes tienen entre 25 y 34 años”.

En la Argentina, 3 de cada 10 personas mayores de 20 años tienen hipercolesterolemia, y su prevalencia aumenta con la edad, trepando hasta más de 4 de cada 10 en mayores de 50 años.

“Esto nos indica que es preciso reforzar el mensaje hacia la población. Logramos que la gente sepa que tener alto el colesterol es perjudicial para la salud y ahora debemos explicar que conocer los niveles de colesterol es el primer paso para saber cómo actuar ante este factor de riesgo: si es necesario variar la dieta, aumentar la actividad física, controlar el estrés o inclusive recibir un tratamiento farmacológico”, señaló el Dr. Iglesias.

SE PUEDE CAMBIAR

“Este factor de riesgo cardiovascular es modificable, así como la hipertensión arterial, la obesidad central o el tabaquismo; con un simple análisis de sangre tenemos en nuestras manos la posibilidad de prevenir un evento cardiovascular”.

Cabe recordar que para mantener los niveles de colesterol dentro de valores saludables es preciso realizar algunos cambios en la alimentación diaria, entre los que se incluyen hallazgos novedosos tales como los fitoesteroles, compuestos naturales vegetales con la capacidad de bloquear parcialmente la absorción del colesterol a nivel intestinal, lo que ayudaría a disminuir el colesterol LDL o “malo” de la sangre.

Se encuentran en el aceite de girasol y la soja pero también existen yogures enriquecidos. Además se debe reducir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas y frituras (carnes rojas grasas, embutidos, confituras, chocolate), y aumentar el consumo de fibras (cereales y legumbres), pescado de mar, frutas y verduras.

BUENO Y MALO

El colesterol es una sustancia grasa que circula en sangre, y es indispensable para el funcionamiento del organismo. Es segregado por el hígado, y también se incorpora a través de la alimentación (en especial, carne y huevos).

Puede presentarse como lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL o “malo”) y lipoproteínas de alta densidad (colesterol HDL o “bueno”). Cuando el primero -que transporta el colesterol a los tejidos que lo necesitan- se encuentra en exceso, se acumula en vasos sanguíneos, favoreciendo el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis). Esto aumenta el riesgo de coágulos en los vasos (trombosis) y triplica el riesgo de infarto.

En cambio, el segundo remueve el exceso de colesterol de los tejidos del organismo. El ideal es tener niveles mayores o iguales a 60 mg/dl. Sus niveles aumentan con la actividad física regular. Por encima de 200 mg/dl de colesterol total (LDL más HDL), aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

+datos FUNDAMENTAL

Los pilares para prevenir el colesterol alto son: dieta equilibrada (baja en grasas saturadas y rica en frutas, verduras, fitoesteroles y fibras); actividad física (al menos una hora y media semanal) y manejo del estrés. Cuando el médico lo indique, se seguirá además un tratamiento farmacológico.

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