martes 16 de abril de 2024
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SALUD

Por primera vez un instituto para prevenir el cáncer

Bajar la mortalidad por cáncer y colaborar en la elaboración de estrategias para prevenir esta enfermedad son algunos de los objetivos de la nueva institución. Aquí, información sobre qué es el cáncer, cuáles son los tipos más frecuentes y algunos consejos para prevenirlos.

Lograr que el cáncer deje de ser un tema tabú, perderle el miedo y tomar las medidas adecuadas para prevenir esta enfermedad son algunos de los objetivos que se proponen desde el Instituto Nacional del Cáncer (INC), un nuevo organismo del Ministerio de Salud de la Nación cuya finalidad es transformar esta problemática de salud pública en “una política de Estado”, tal como lo señalara la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, al anunciar la puesta en marcha de esta flamante iniciativa.

El cáncer representa la primera causa de muerte en nuestro país en la franja etárea de 35 a 64 años.

Unas 60.000 personas fallecen al año en Argentina por tumores malignos, lo que representa el 20 por ciento de las más de 300.000 defunciones que se producen anualmente, y se estima que por año hay 200 mil casos nuevos de esta patología.

Con este panorama, la puesta en funcionamiento de un organismo de esta naturaleza, que busca disminuir la incidencia y morbi mortalidad por cáncer en la Argentina y mejorar la calidad de vida de las personas que tienen esta enfermedad, es “un hecho histórico”, tal como lo considerara el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur.

Qué es el cáncer y cómo se previene

El cáncer es el proceso de crecimiento y diseminación incontrolado de las células, y puede aparecer prácticamente en cualquier lugar del cuerpo en la forma de tumores. El tumor suele invadir el tejido circundante y provocar metástasis en otros sitios distantes del organismo.

Los tipos de cánceres más comunes son aquellos que se diagnostican con mayor frecuencia en la población, tanto en hombres como en mujeres. De acuerdo a las estadísticas, en el país los más frecuentes son el de pulmón, el de colon y recto, el de mama y el de próstata. Otro de los habituales es el de cuello de útero.

Pero no todo son malas noticias, ya que muchos tipos de cáncer se pueden prevenir evitando la exposición a factores de riesgo comunes, como el humo del tabaco. Además, un porcentaje importante se puede curar mediante cirugía, radioterapia o quimioterapia, especialmente si se detectan en fases tempranas.

Por todo lo expuesto, para prevenir es recomendable:

• Evitar el consumo de tabaco y la exposición al humo del cigarrillo.

• Realizar actividad física: los adultos un nivel mínimo de 30 minutos diarios y los niños y jóvenes en edad escolar 60 minutos.

• Que las mujeres –especialmente entre los 35 y 64 años– se hagan un PAP cada año y si durante dos años seguidos da negativo, hacerlo cada tres años.

• Llevar adelante una dieta saludable caracterizada por: una baja ingesta de grasas de origen animal (fiambres, embutidos, manteca y leche entera, por ejemplo) y de ácidos grasos trans (presentes en la margarina, los productos de pastelería y las golosinas, entre otros); y el consumo de frutas y verduras (al menos 400 gramos por día), así como de legumbres, cereales integrales y frutos secos.

• Que las mujeres sanas que nunca hayan padecido enfermedades en la mama (ni tengan antecedentes familiares) se realicen cada dos años una mamografía entre los 50 y 70 años.

• Utilizar protectores solares y evitar por completo el uso de camas solares.

Colaborar en el diseño y la implementación de estrategias de promoción de la salud, detección temprana y tratamiento del cáncer; favorecer la calidad e igualdad de la asistencia a los pacientes; y fortalecer la prevención de los factores de riesgo, tales como el tabaquismo, el alcoholismo o la excesiva exposición solar son algunos de los ejes en los que se trabajará desde el Instituto.

“Este organismo servirá para impulsar y articular todos los recursos del Estado y también los privados en la prevención y control de esta patología”, afirmó la presidenta en el acto inaugural, al tiempo que resaltó la importancia de superar los “miedos y tabúes” que existen sobre esta enfermedad. Luego recordó que en su viaje a Cuba, un referente sanitario le dijo que en aquel país “no tratamos al cáncer como una enfermedad terminal, sino como una enfermedad crónica”.

Por su parte, el flamante director de la institución, Roberto Pradier, indicó que el objetivo del INC será “disminuir el número de tumores malignos” y evitar factores de riesgo tales como “el tabaco, el consumo de alcohol excesivo, la alta exposición solar, la dieta inadecuada y la escasa actividad física”.

“De esta manera –aseguró– se podría lograr una disminución del 40 por ciento de los 200 mil cánceres nuevos por año que hay en el país”, a lo que agregó que si se logra el tamizaje para todas las personas en tres de los tumores más comunes –mama, cuello de útero y colon– podremos bajar esas cifras”.

El equipo

Reconocidos profesionales integran el equipo que dará vida a este nuevo organismo. A la cabeza, Roberto Pradier, médico egresado de la Universidad de Buenos Aires, ejerció la docencia en el pregrado en cirugía desde 1962 y la docencia de posgrado en cirugía de cabeza y cuello, principalmente en cirugía oncológica.

El experto inició su carrera asistencial en el Hospital de Clínicas, la continuó en el Instituto de Oncología Dr. Ángel H. Roffo, y llegó a ejercer el cargo de director entre 1999 y 2007. Fue además presidente de la Asociación Argentina de Cirugía de Cabeza y Cuello de la Academia Argentina de Cirugía y de la Asociación Argentina de Cirugía.

Actualmente es miembro de la Academia Nacional de Medicina, secretario general y director científico del Instituto de Estudios Oncológicos de dicha institución.

“Si bien el INC no va a tener instalaciones asistenciales propias, se encargará de apoyar las ya existentes y promover el surgimiento de otras”, aseguró Pradier en el acto inaugural.

El consejo directivo estará formado por Eduardo Cazap, presidente de la Unión Internacional contra el Cáncer; Daniel Gómez, director general del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad Nacional de Quilmes; Ricardo Kirchuk, coordinador de Docencia e Investigación del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo; Javier Osatnik, representante del Ministerio de Salud de la Nación; Luisa Rafailovici, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Terapia Radiante Oncológica; y Berta Roth, directora general del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo.

Mitos y verdades sobre el cáncer
Hay creencias o ideas asociadas al cáncer que no son del todo verdaderas e incluso pueden ser erróneas. ¿Querés saber cuáles?

MITO: El cáncer es sinónimo de muerte.
VERDAD: Hoy en día muchos cánceres se pueden curar si son detectados a tiempo (en un estadio tumoral temprano) y muchos otros (como, por ejemplo, algunas leucemias) se pueden “cronificar”, es decir, el paciente puede convivir con la enfermedad, tratándola, sin que ésta lo lleve a la muerte.

MITO: Mi personalidad o alguna característica psicológica mía (soy melancólico, tímido, etc.) provocó o ayudó a desencadenar el cáncer.
VERDAD: No hay ninguna prueba científica que indique que una personalidad específica pueda provocar algún tipo de cáncer. No se trata de una rabia reprimida, ni de la angustia generada por el dinero, ni los padecimientos amorosos, ni las contradicciones personales a las que a diario nos enfrentamos, ni los deseos insatisfechos… Nada de eso puede causar un cáncer.

MITO: El cáncer es hereditario, sólo se presenta en personas con familiares que tienen o tuvieron cáncer.
VERDAD: El cáncer no siempre es hereditario. La mayoría de los casos de cáncer se da en personas que no tienen antecedentes familiares. Sin embargo, algunos tipos de cáncer sí se desarrollan con más frecuencia en ciertas familias que en el resto de la población. Por ejemplo, los de piel, mama, ovario, próstata o colon se reiteran a veces en varios miembros de una familia.

MITO: Cuanto más avanzado está el cáncer, más dolor genera.
VERDAD: No todos los cánceres duelen. Pero para el cáncer doloroso existen numerosos recursos, entre ellos la morfina. Que el cáncer produzca dolor no implica que sea más mortífero.

MITO: Si hay metástasis, no hay posibilidad de cura.
VERDAD: La metástasis (que implica la extensión del tumor a otra parte del cuerpo, más allá de su localización original) suele ser un signo de mal pronóstico, pero no supone que el cáncer sea incurable.

 

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