jueves 30 de mayo de 2024
14 C
Buenos Aires

SALUD

…Como poroto en primavera…

Mucho escuchamos acerca de estaciones del año y sus influencias sobre los estados de ánimo; y ahora comenzando esta nueva estación nuestros humores parecen renovarse, abriéndonos a una excitante experiencia.

Inspiren y exhalen…inspiren profundamente y exhalen de nuevo…todo nos invita a desinhibirnos. En el respirar mismo se siente el clima de apertura: Las radios cambiaron la música, los comercios cambiaron sus vidrieras, los niños cambiaron el patio de juegos por espacios verdes, la gente cambió el sedentarismo por caminatas, las noches albergan cientos de noctámbulos que salen en busca del fervor primaveral.

Sin entrar en el sentido estricto de la mitología; dicen que cuando se abre la caja de Pandora hay “de todo para todos”; y la primavera nos conecta con ese despertar de infinitas posibilidades.

20 de Septiembre: ponemos punto final al párrafo cerrado y hostil del invierno; y el 21 abrimos un nuevo capítulo de vida dispuestos al florecimiento…

Abrir-cerrar//   off-on//  encendido-apagado//  lo in-lo out//…dónde está la perilla que empezó la primavera!!!!

Sería inverosímil pensar que si la luz del día se prolonga, los pajaritos cantan, los capullos florecen, en el aire se respira amor, y las feromonas estallan;  nosotros (como homo sapiens) no hagamos nada al respecto. Pero también resulta increíble lograr la apertura en forma automática solo porque el anuncio a viva voz de “llegó la primavera” nos intima. Y al parecer no es lo único que nos intima…

Llegar a la floración no es un acto instantáneo, es un proceso. Los cultivos y las plantas, nos muestran la relación directa que existe entre el proceso de florecimiento y la manera en que fueron amortiguadas las inclemencias del frío (por ej una planta que fue expuesta a condiciones extremas, deberá hacer una gran esfuerzo para lograr el florecimiento). De la misma forma, las personas comenzamos  -capa por capa-  a sacarnos la ropa, y cuando cae el abrigo queda el cuerpo expuesto, mostrando las evidencias de cómo nos ha tratado el invierno (o mejor dicho cómo nosotros nos hemos tratado durante el invierno).

Aprovechemos este tiempo para inaugurar nuevos procesos, comenzando a trabajar desde la actitud positiva. Les propongo hacer una simple experiencia: sembrar unas semillas, con cuidados simples y sencillos, pero sin desconocer que de ese proceso dependerá la futura germinación. Miremos si en ese día a día nosotros nos procuramos condiciones adecuadas o si simplemente nos exponemos a cualquier situación pretendiendo luego tener resultados ideales.

Tal vez y sin querer, muchas veces (por no atender “amorosamente” el paso a paso del proceso) cultivemos “futuras decepciones”. Tal vez podamos hacer que en nuestras vidas florezcan aprendizajes.

Primavera. Renaceres. Aperturas…de nosotros depende..

alejandradaguerre@gmail.com

Te puede interesar