lunes 20 de mayo de 2024
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SALUD

A la mitad de los argentinos no les preocupa el colesterol

Los altos niveles de esta sustancia aumenta los riesgos de trombosis y de infarto. Un sondeo indica que el 60 % de los argentinos no se hizo controles. Se puede prevenir con dieta, ejercicio y manejo del estrés.

En Argentina, el 47 % de la población adulta (de 18 años y más) afirmó no hacer absolutamente nada por mantener sus niveles de colesterol dentro de los valores normales, según un relevamiento difundido por la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), brazo hacia la comunidad de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). Este dato es preocupante teniendo en cuenta que el colesterol elevado explica el 59% de la enfermedad coronaria y el 18% de la enfermedad cerebrovascular.

El sondeo, de alcance nacional, fue efectuado por la consultora TNS Gallup sobre la base de 1.000 entrevistas domiciliarias en personas de 18 años y más. Reveló que 6 de cada 10 argentinos de 18 años y más no se midieron el colesterol en los últimos 12 meses.

Ello significa que al menos 17 millones ignoran si tienen hipercolesterolemia Entre las personas de 35 años y más, apenas 5 de cada 10 se habían medido el colesterol.

El doctor Ricardo Iglesias, médico cardiólogo presidente de la FCA, expresó que “según este relevamiento, inclusive en el grupo de 35 años y más, que son claramente una población con mayor riesgo de ECV, el 41 % de las personas declaró que no hace nada en absoluto por su colesterol. Apenas 56 % respondió que para reducir su colesterol trata de ’hacer los deberes’, pero no alcanza: entre las medidas mencionadas, en el 37% % de los casos se incluyó “llevar una dieta equilibrada”, mientras que “actividad física regular” se nombró sólo en el 18 % de los casos, apenas el 1 % afirmó que hace algo por reducir su estrés para disminuir su colesterol, pese a que este es un fuerte desencadenante de eventos cardiovasculares.”

Ni siquiera chequeos
Los pilares para prevenir el colesterol alto son: una dieta equilibrada (baja en grasas saturadas y rica en frutas, verduras, fitoesteroles y fibras); actividad física (al menos una hora y media semanal) y manejo del estrés. Cuando el médico lo indique, se seguirá además un tratamiento farmacológico.

La encuesta de TNS Gallup mostró que solamente 35% de los adultos de entre 35 y 49 años se habían medido el colesterol en el último año, “pese a que a esa edad es más frecuente hallar hipercolesterolemia y los médicos suelen indicar un análisis de control”, indicó la doctora Sandra Swieszkowski, secretaria de la FCA. “Pero eso nos lleva a otra problemática: el 37 % de los mayores de 35 que no se midieron el colesterol no se había realizado ningún chequeo médico en el último año”, agrega.

Asimismo, “muchas personas señalaron que no se habían controlado por ausencia de síntomas, cuando en realidad, y esto hay que remarcarlo, el colesterol alto no produce síntomas”, enfatizó Iglesias. Otra respuesta frecuente (13% de los casos) fue: “soy demasiado joven para tener problemas de colesterol”. “Esto es erróneo”, comentó. “Según los datos del Ministerio de Salud de la Nación, tienen colesterol alto 11,9 % de las personas de entre 18 y 24 años, y 15 % de quienes tienen entre 25 y 34 años”.

En la Argentina, el 30% de los mayores de 20 años tienen hipercolesterolemia, y su prevalencia aumenta con la edad, trepando hasta más del 40% en mayores de 50 años. “Este factor de riesgo cardiovascular es modificable, así como la hipertensión arterial, la obesidad central o el tabaquismo; con un simple análisis de sangre tenemos en nuestras manos la posibilidad de prevenir un evento cardiovascular”, remarca Iglesias.

Sustancia indispensable

El colesterol es una sustancia grasa que circula en sangre, y es indispensable para el funcionamiento del organismo. Es segregado por el hígado, y también se incorpora a través de la alimentación (en especial, carne y huevos). Puede presentarse como lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL o “malo”) y lipoproteínas de alta densidad (colesterol HDL o “bueno”).

El colesterol LDL o ’malo’ normalmente se encarga de transportar el colesterol a los tejidos que lo necesitan.

Cuando se encuentra en exceso, se acumula en vasos sanguíneos, favoreciendo el endurecimiento de las arterias. Esto aumenta el riesgo de coágulos en los vasos (trombosis) y triplica el riesgo de infarto.

Actividad física regular

El colesterol HDL remueve el exceso de colesterol de los tejidos del organismo. El ideal es tener niveles mayores o iguales a 60 mg/dl. Sus niveles aumentan con la actividad física regular.

Por encima de 200 mg/dl de colesterol total (LDL más HDL), aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. El aumento de consumo de alimentos ricos en grasas saturadas (carnes rojas grasas, fritos, golosinas y comida ’chatarra’), así como el mayor sedentarismo, ha conducido a que gran parte de la población tenga niveles elevados de colesterol.

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