Sin acné, sin manchas, sin arrugas y sin un poro abierto. La piel de las mujeres asiáticas es una cualidad que se les suele elogiar. El boom de las mascarillas faciales parece ser de gran ayuda para lograr esa piel tersa y saludable, pero el verdadero aliado de estas mujeres es otro. ¿Cuál es el secreto de su piel de porcelana?
Al parecer, la tecnología. De un tiempo a esta parte, el sistema láser Revlite adquirió gran popularidad en Asia por permitir que, en unas pocas sesiones de 30 minutos, mejore la textura y el tono de la piel de los pacientes.
“Las pieles asiáticas son más sensibles y tienen más tendencia al acné y a la posterior hiperpigmentacion, por lo que a partir de los 30 años comienza a presentar las primeras irregularidades”, explica la Dra. Carolina Salvador, especialista en medicina estética. “Se ve mucha piel seborreica y aparecen manchas, y es ahí donde Revlite puede ser muy beneficioso, porque mejora y matiza el tono de la piel, dándole un aspecto liso y elástico, y mejora la hidratación y condiciones de la piel en general”.
Este sistema, ya disponible en nuestro país, es considerado el Gold Standard de los láseres Q-Switched de la industria, e incorpora la tecnología Photo Acoustic Pulse (PTP). Funciona con 4 longitudes de onda diferentes para aplicar según la necesidad y las características del paciente, y sirve tanto para tratar lesiones pigmentadas (incluyendo el melasma) como un amplio espectro de colores de tinta en tatuajes.
Según explica la profesional, el tratamiento no requiere anestesia ya que no provoca ningún dolor ni malestar: la sensación que tiene el paciente es la de estar recibiendo un estímulo, muy tolerable. “En el momento en que se pasa a trabajar otra zona de la piel, la zona anterior deja de sentir ese estímulo inmediatamente”, agrega.
Uno de los principales beneficios de Revlite es la inmediatez con la que la persona tratada puede volver a su rutina diaria. “En el post solo aparece un leve eritema, que se puede maquillar en el momento, pero no tiene contraindicación para ir a trabajar. Este eritema puede durar hasta una hora, en el caso de las pieles más sensibles, pero suele retirarse en apenas unos minutos en la mayoría de los casos”, explica la Dra. Salvador.
La cantidad de sesiones necesarias para ver resultados, varía según el tipo de piel y la necesidad del paciente, pero se recomienda que sean 4 para empezar a ver resultados. Según explica Salvador, “los cambios se ven una semana después de cada sesión, teniendo al mes un resultado más que satisfactorio, con disminución de la hiperpigmentación y arrugas finas, y mejoría en el matiz de la piel con disminución del tamaño de los poros”. En casos de cicatrices de acné, pueden sumarse algunas sesiones más, aunque los resultados comienzan a verse en el mismo plazo. “El paciente deberá continuar cuidando su piel, hidratándola de forma adecuada y protegiéndole del sol, pero los resultados, en todos los casos, son permanentes”, apunta la especialista.