jueves 5 de noviembre de 2026
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SALUD

Gollan y Alak firmaron convenio para atención integral a las víctimas y familiares de Cromañón

El acuerdo consolida la red de efectores de salud nacional que garantiza la contención y la asistencia prioritaria o de urgencia para las personas que, directa o indirectamente, fueron afectadas por aquella tragedia que dejó 194 muertos y más de 700 heridos.

 

El ministro de Salud de la Nación, Daniel Gollan y su par de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, firmaron hoy un convenio de colaboración entre ambas carteras nacionales para consolidar la red de efectores de salud nacionales que brinda asistencia integral a las víctimas y familiares de Cromañón, otorgándole al centro especializado en atención a víctimas “Dr. Fernando Ulloa”, dependiente de la cartera de Justicia, la coordinación de dicha red y el seguimiento de los tratamientos.

 

“Siéntanse acompañados, acompañados todo el tiempo por el Estado nacional y si no lo estamos haciendo bien, hagánnoslo saber porque en estos doce años hemos podido empezar a reconstruir el derecho a reclamar”, sostuvo Gollan, durante el acto que se llevó a cabo en el salón San Martín de la sede de la cartera sanitaria, en presencia de sobrevivientes y familiares de aquella tragedia.

 

“El ministerio de Justicia pone a disposición toda su estructura para tratar a las víctimas de casos traumáticos como éste”, afirmó por su parte Alak antes de subrayar “la calidad humana y profesional del Centro Ulloa que estará a disposición de las víctimas de la tragedia de Cromañón”.

 

Desde 2013, y a pedido de los familiares y sobrevivientes de Cromañón que ante la falta de una atención específica en la Ciudad de Buenos Aires, demandaron asistencia de diferentes ministerios del Estado Nacional, el Centro de Asistencia a las Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos “Dr. Fernando Ulloa” –perteneciente a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación–, comenzó un trabajo de asistencia a un número importante de víctimas en tratamientos en salud mental, para evitar las graves consecuencias que genera el desamparo.

 

En este contexto, el presente convenio establece formalmente la creación de una red de efectores en el sistema de Salud Público que garantiza una línea de acción prioritaria para la asistencia inmediata de las víctimas, reflejando la voluntad y capacidad para dar una respuesta articulada, potenciando los recursos y estrategias de que dispone el Estado Nacional.

 

Celeste Oyola, sobreviviente de Cromañón e integrante de la Coordinadora “Memoria y Justicia x Cromañón”, calificó de “logro histórico de la mano de un Estado presente” el convenio firmado esta tarde pues beneficiará a las víctimas y familiares de una “cobertura inmensa” en materia de salud física y psicológica.

 

La joven, que hoy tiene 29 años de edad, recordó que la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad una ley de reparación integral “pero tiene falencias como por ejemplo no cubrir la salud” más allá del ámbito capitalino. Celeste Oyola que vivió casi toda su vida en Villa Celina, partido de La Matanza, de donde eran oriundas muchas de las víctimas, lamentó que 17 sobrevivientes de Cromañón se hayan suicidado en los años posteriores a la tragedia.

 

Del acto participaron además el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, el secretario de Salud Comunitaria, Nicolás Kreplak, el secretario de Promoción y Programas Sanitarios, Federico Kaski y la directora del Centro de Asistencia a las Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos “Dr. Fernando Ulloa”, Julieta Calmels, e integrantes de la Coordinadora Memoria y Justicia x Cromañón. También asistieron subsecretarios y directores de la cartera sanitaria nacional.

 

“Este convenio sintetiza el trabajo que comenzó hace tiempo de asistencia en salud en una de las tragedias más grandes de nuestro país”, sostuvo Calmels, antes de reiterar que el presente convenio “implica la creación de una red de asistencia integral para víctimas de Cromañón con hospitales nacionales y el Centro Ulloa”.

 

El Ministerio de Salud de la Nación aportará profesionales y hospitales nacionales en red, mientras que el Centro Ulloa será uno de los ámbitos de asistencia y centro de referencia para derivaciones, constituyendo en la práctica una red de efectores de salud nacionales, que coordinará la contención y la asistencia prioritaria o de urgencia.

 

El incendio de Cromañón, una sala de recitales en la Ciudad de Buenos Aires, ocurrido la noche del 31 de diciembre de 2004, fue la mayor catástrofe no natural que sucedió en el país, dejando un saldo de 194 personas fallecidas, alrededor de 700 heridos y más de 2000 personas afectadas directa o indirectamente. Estas víctimas necesitan asistencia prioritaria por encontrarse en una situación de fragilidad psíquica ante el estrés post traumático y, en algunos casos, con graves secuelas físicas producto del siniestro. La desatención en salud de las víctimas profundiza el riesgo y el efecto nocivo sobre su salud, lo que se evidencia en la alta tasa de suicidios.

 

La población afectada por el hecho –en su mayoría jóvenes–, en ese momento se encontraba en una etapa definitoria en cuanto al armado de proyectos de vida y autonomía. Este evento generó en las víctimas la detención de procesos vitales producto del impacto traumático y de la desatención posterior, produciéndoles dificultades en la actualidad.

 

Entre las características más salientes de los afectados se observan sintomatología ansiosa, grandes nivel de angustia, en muchos de los casos ataques de pánico, proyectos de vida detenidos, trastornos del sueño y secuelas físicas relevantes, por lo que resulta necesaria la adecuada contención, asistencia integral y adopción de medidas de cuidado y asistencia sostenidas en el tiempo que disminuyan el impacto traumático y propicien mejores condiciones de vida.

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