La seroteca de Cucaiba preserva cerca de 7.400 muestras de los pacientes activos de la provincia de Buenos Aires y de todo el país, que se encuentran a la espera de un trasplante.
La seroteca está conformada por dos bancos: uno de la provincia de Buenos Aires, que preserva cerca de 2.000 muestras de suero de pacientes bonaerenses en tratamiento de diálisis e inscriptos en lista de espera para trasplante renal y reno-pancreático. En el otro banco hay almacenadas alrededor de 5.400 muestras de suero del resto del país.
Este último banco es parte de la seroteca nacional de donantes y fue creado por un acuerdo entre el Incucai y el Cucaiba en el año 2010. Funciona en la sede del centro provincial por la infraestructura instalada y por el volumen de pacientes de la Provincia, que representa una porción muy importante del total nacional.
La seroteca está a cargo de la bioquímica Myrtha Ball Lima, quien explicó que “estos sueros se utilizan para realizar una prueba cruzada entre el donante y el receptor para determinar si el sistema inmunitario de este último rechazará o no el órgano recibido”, y agregó que “este examen es indispensable previo a la realización del trasplante”.
Antes de contar con la seroteca, cada vez que se generaba un donante renal, los pacientes en espera eran citados, debían ir a sacarse sangre al laboratorio de histocompatibilidad correspondiente a ese donante para la realización del examen y luego dirigirse a ser evaluados en el centro de implante.
Este paso extendía considerablemente el tiempo de las distribuciones renales, además de generar numerosos desplazamientos de los pacientes, con considerables costos económicos y deterioro de la calidad de vida de los mismos.
A partir de la creación de este banco, las pruebas se realizan sin necesidad de movilización de los pacientes, y para esto, los centros de diálisis de la provincia envían al banco una nueva muestra de sangre de los paciente cada cuatro meses que da como resultado una disminución considerable de los tiempos operativos hasta llegar al trasplante, aumentando así la posibilidad del éxito del mismo.
La base de muestras que se mantiene en la seroteca de receptores renales y renopancreas es dinámica porque hay pacientes nuevos que ingresan y otros que se dan de baja por distintos motivos; el principal es el trasplante.
La creación de estos bancos responde a la necesidad de que el proceso de donación y trasplante se desarrolle dentro de estándares de calidad apropiados, seguridad biológica y trazabilidad de los órganos y tejidos utilizados en prácticas trasplantológicas. En este sentido, este banco funciona como un backup para la realización de eventuales estudios serológicos con posterioridad al trasplante.
Las muestras preservadas en la seroteca se conservan durante 15 años, tal cual es la recomendación de las normativas internacionales.