Las personas con un permanente y elevado nivel de azúcar en sangre sufren mayores problemas de memoria que aquellos que tienen una tasa menor, según una investigación del hospital universitario Charité de Berlín.
Para llegar a esta conclusión, un equipo de médicos, liderados por la doctora Agnes Flöel, jefa del área de Neurología Cognitiva del Centro de Investigación Clínica Neurocure, examinó la capacidad retentiva de 141 pacientes con una media de sesenta y tres años.
Durante el estudio se llevaron a cabo diferentes test de memoria consistentes, por ejemplo, en recordar durante media hora una lista de quince palabras, así como análisis del nivel de azúcar en sangre y resonancias magnéticas del hipocampo, uno de las zonas del cerebro más importantes para la memoria.
Los resultados recogidos mostraron que los pacientes que presentaban un nivel menor de azúcar en sangre obtuvieron mejores puntuaciones en las pruebas de memoria. Así, las personas con mayores niveles de azúcar consiguieron recordar de media dos palabras menos que sus compañeros con menos cantidad de azúcar.
Además, el análisis de las resonancias mostró que el hipocampo en aquellos pacientes era de menor tamaño y presentaba “una estructura peor”. La doctora Flöel explicó que la gente “podría conservar su capacidad de memoria en edad avanzada a través del descenso del nivel de azúcar sanguíneo”. Por otra parte, Flöel hizo hincapié en la importancia de una dieta rica en verduras, frutas, cereales integrales y pescado, así como de “una actividad física regular que afecte positivamente el nivel de azúcar en sangre”.
EL ESTUDIO Incluso entre las personas que no tienen diabetes -según el estudio que fue publicado en la revista científica ‘Neurology’- aquellas con los niveles más altos de azúcar en sangre son más propensas a tener problemas de memoria. Y los resultados sugieren que incluso en los individuos con un rango normal de azúcar en la sangre, reducir los niveles de azúcar podría ser una estrategia prometedora para la prevención de problemas de la memoria y el deterioro cognitivo a medida que envejecen.
Los investigadores también realizaron escáneres cerebrales a los voluntarios para medir el tamaño del área del hipocampo del cerebro, que desempeña un papel importante en la memoria.