Alumnos de los últimos años del colegio recibieron información sobre los efectos de las sustancias legales e ilegales. Visitaron a los estudiantes dos personas que terminaron su rehabilitación en el Hospital de Salud Mental.
En el Instituto Superior de Formación y Capacitación Musical “Carmelo H. de Biasi”, finalizó ayer los talleres dirigidos a los alumnos de los últimos cursos del Nivel Secundario sobre “prevención del consumo problemático de drogas en el contexto escolar”. La docente a cargo del proyecto, Lara Jazmín Masferrer, explicó a El Litoral que la iniciativa surgió porque observan que “los jóvenes están expuestos a las drogas”.
“El proyecto trató sobre la prevención del consumo de drogas, en tres talleres se dio información básica a los alumnos sobre las consecuencias del consumo. También hubo un espacio para conversar y ellos mismos sacaron sus propias conclusiones sobre el uso y abuso de las drogas”, comentó la psicóloga Masferrer. En este marco, dijo que resaltaron a los adolescentes que “pueden influir o dejarse influir” y que “la decisión es personal”.
En estos espacios, también mencionaron que las adicciones no respetan edad ni clase social, sí puede haber una variación en lo que respecta a la droga que predomina en ciertos barrios como el paco en las villas. Otro punto importante que transmitieron a los chicos fue la predisposición al consumo que un bebé puede tener si su madre ingiere alguna sustancia ilegal; además, hablaron del efecto cíclico, es decir, de no probar para no caer en una adicción.
Respecto de los testimonios de los adolescentes en este sentido, Masferrer comentó que algunos de los chicos comentaron que sus amigos consumen algún tipo de sustancia ilegal y que la droga a la que más están expuestos es la marihuana. Los jóvenes también estuvieron interesados en cómo ayudar a un adicto.
Por otra parte, uno de los talleres que más significó a los alumnos fue la charla donde estuvieron presentes dos personas que estaban finalizando su tratamiento por consumo de drogas ilegales. Dos hombres, de 29 y 50 años, que estaban en el proceso de internación, comentaron su historia de vida a los estudiantes.
En este sentido, los alumnos preguntaron el efecto de las drogas en el cuerpo, cómo la adicción afectó el vínculo con la familia y los pasos que deben seguir para ayudar a un amigo que padece la misma situación. “Uno es joven como ellos, empezó a consumir en el boliche, el otro tiene una historia de vida dramática y comenzó a consumir a los 11 años. Fueron válidos los dos relatos”, dijo la docente.
“Lo que más me llamó la atención es que se acercaron a la droga por grandes problemas familiares y también la voluntad para salir de las drogas; a pesar de su adicción se la jugaron y asumieron su problema, tuvieron mucha valentía”, comentó a El Litoral un alumno de 6º de la institución educativa.
El joven recordó que las dos personas fueron al Hospital de Salud Mental porque seres muy cercanos les pidieron y ellos accedieron a la petición. “Uno de ellos pidió ayuda porque su hermano le dijo y el otro, su hija le expresó que no aguantaba verlo en esa situación, subió a un remis y fue al hospital”, contó el adolescente.