Como en todo el mundo, durante este mes de Octubre se realizaran distintas actividades para promover la mamografía, medida de diagnóstico precoz, y no preventiva como es frecuente escuchar, del cáncer de mama.
En la página web del Instituto Nacional del Cáncer puede encontrarse un excelente trabajo de investigación sobre el tema, donde se señalan los diversos problemas del control del cáncer de mama en Argentina, entre ellos la calidad de los certificados de defunción, que impiden contar con datos confiables sobre su magnitud, y el que la mamografía no siempre tiene la calidad suficiente, sea por antigüedad de los equipos utilizados, o formación de los profesionales que hacen las lecturas, así como que no basta hacer el diagnóstico, sino que luego debe asegurarse el tratamiento, cosa que no siempre se concreta, o no con la velocidad necesaria.
El cáncer de mama afecta más a las mujeres de mejor nivel socioeconómico, y por esa razón es más frecuente en Buenos Aires, que en el Norte del país. Las razones son desconocidas, y no saber las causas, hace difícil prevenir.
En una población de un millón de habitantes como el Chaco, pueden esperarse unos 300 casos de cáncer de mama por año, como máximo, y unas cien muertes.
El esfuerzo de diagnóstico precoz mediante mamografía debería, según recomienda el Instituto Nacional del Cáncer dirigirse a las mujeres de 50 a 70 años, en forma bianual, o desde los 40, en forma anual, según opinan por TV los especialistas.
En Chaco hay unas 50.000 mujeres entre 50 y 70 años, lo cual implicaría realizar unas 25.000 mamografías por año, según el Instituto Nacional del Cáncer, o el triple si se siguen las recomendaciones por TV de los especialistas.
Qué puede esperarse como resultado?, el tema es controvertido, según puede leerse en el mismo informe del Instituto Nacional del Cáncer, pero una cifra de reducción de la mortalidad del 10 % parece razonable, por tanto morirían 10 mujeres menos por cáncer de mama, para hacerlo por otras causas, algún tiempo despues.
EL costo de las 25.000 o 75.000 mamografías y el tiempo adicional de vida de estas diez mujeres orientan a las autoridades de salud al seleccionar prioridades, pues en salud, las necesidades son infinitas, y siempre inferiores a los recursos.
Deben además considerarse los falsos diagnósticos, que llevan a tratamientos innecesarios, con el daño eventual, así como los riesgos cancerígenos de irradiar la mama, y que muchos dicen igualan a los beneficios, por lo que desaconsejan la mamografía. Lógicamente estos falsos diagnósticos dependen en parte de la tecnología utilizada, y el entrenamiento del profesional, pero aun en la mejor situación son inevitables, y por el riesgo cancerígeno se desaconseja hacerlo en mujeres de menos de 50 años, salvo casos especiales de mayor riesgo.
Deberían las mujeres ser informadas de estos pros y contras?, y en ese caso como hacerlo?
El conocido diario francés Le Monde aborda el tema en su edición de la fecha, la nota se llama “el seno entre dos fuegos” (le sein entre deux feux), y el medico que escribe la nota ofrece dos alternativas.
“Sra., este examen le será útil una vez de cada mil, y perjudicial entre el 10 %, y el 40 % de las veces”, o por el contrario
“Sra., este examen le será inútil el 99,9 % de las veces, y sin riesgo entre el 60 y el 90 % de las veces”
Discutí el artículo ayer con mis alumnos, mayoritariamente mujeres, piensan que esta información es complicada, y que el médico debe decidir por la mujer que es lo que más le conviene a ella. En general el médico pensara que le conviene hacérsela pues siempre se prefiere errar por más que no por menos, aunque ese sesgo le costó la tiroides a la presidenta el año pasado.
Una investigación reciente hecha en Australia mostró que las mujeres de ese país, nada saben de riesgos de la mamografía, pero la entendieron cuando se les explicó, y dijeron que los médicos deberían explicarla, pero que de todos modos se harían la mamografía aunque tuviera esos riesgos.
El que el nuevo hospital de Barranqueras cuente con mamógrafo indica la prioridad en la política provincial del tema, pero debe pensarse también en el personal, y el tratamiento posterior, tal como lo señala el Instituto Nacional del Cáncer, así como en no hacer partos allí, en tanto no se den las condiciones de Maternidad Segura, pues también la Mortalidad Materna es prioridad.
Alfredo Zurita
Profesor Titular de Salud Pública
Facultad de Medicina
UNNE