El ejercicio físico es fundamental tanto antes, durante como después del embarazo. No sólo está en juego el cuerpo de la mujer, la gestación y el parto, todos los beneficios del ejercicio también repercuten al bebé.
Cuando una mujer se queda embarazada es más probable que deje de realizar ejercicio que el que se ponga a hacerlo, esta conclusión es la que se ha obtenido en un estudio realizado en la Universidad de Granada a más de 1000 mujeres embarazadas.
Es curioso que una vez que la mujer se queda embarazada dejemos de hacer ejercicio cuando éste es más que beneficioso para el bebé, a nivel emocional el ejercicio produce descarga de tensiones y endorfinas, ese bienestar también se transmite al bebé y a nivel físico la mujer evita que se coja más peso del adecuado en la gestación.
Hay muchos ejercicios que puede realizar una mujer embarazada, desde ejercicios ligeros a un poco más intensos en los que se puede llegar a sudar sin que haya problemas de ningún tipo con el embarazo pero, para que te quedes más tranquila y sepas cuáles son las recomendaciones concretas para tu caso, siempre puedes consultarlo con tu médico.