domingo 8 de noviembre de 2026
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SALUD

Destacan cooperación cubana-argentina en vacuna contra el cáncer

La vacuna Racotumomab contra el cáncer de pulmón es un proyecto original del Centro de Inmunología Molecular de Cuba (CIM) con el cual se asoció para su desarrollo el grupo argentino Insud, remarcó hoy Hugo Sigman, su presidente.

De hecho, los científicos cubanos estuvieron aportando desde la etapa inicial del desarrollo y las fases de prueba clínica, manifestó Sigman en una presentación del novedoso producto en la sede del consorcio que dirige en esta capital.

El antígeno diseñado para activar el sistema inmunológico del paciente y así su metabolismo pueda atacar las celulares cancerígenas, al margen de otros tratamientos más agresivos como radio y quimioterapias, ya está licenciado en 25 países, señaló.

Cuba y Argentina fueron los primeros países en registrar y comenzar la producción y aplicación de esa vacuna que combate las formaciones tumorales malignas de células no pequeñas.

El médico y ejecutivo jefe de Insud hizo la aclaración ante periodistas extranjeros porque el diario Clarín local dio a entender días atrás que el Racotumomab era un producto argentino.

Con ello el periódico se contradecía así mismo pues publicó el 12 de enero de 2011 un artículo sobre la primera variante de la vacuna, CIMAvax EGF, la cual describió en ese momento como “tan cubana como un Mojito”, uno de los típicos cocteles de la isla.

En esa nota, el diario subrayó que se trataba “de un desarrollo para la salud que Cuba empieza a exportar al mundo”, que había sido probado con buenos resultados y que en ese momento -enero de 2011- aguardaba la autorización para ser comercializada en Argentina, Colombia, Brasil, Ecuador, y Paraguay, y ya había sido aprobada en Perú.

Posteriormente, con el aporte científico mancomunado del CIM y del centro argentino Investigación Desarrollo Innovación (ID+I) y laboratorios en Brasil, India y Singapur apareció Racotumomab, y se registró paralelamente en Cuba y en Argentina, según las presentaciones realizadas.

Durante el 2012 se probó clínicamente en 86 países y quedó demostrado que propicia una mayor apoptosis (muerte) de las células tumorales y a una menor vascularización del cáncer.

El doctor Dante Alonso, investigador jefe del ID+I, explicó que este antígeno no cura el cáncer de pulmón, ni es un sustituto de otros tratamientos como la quimioterapia.

Sino que al activar el sistema inmunológico -explicó- aumenta la esperanza y calidad de vida de los pacientes, y la mejoría depende también de la individualidad inmunológica de cada persona.

De hecho, se ha comprobado que el 24 por ciento de los pacientes tratados con Racotumomab sobrevive los dos años, que si bien el porcentaje parece bajo, en medicina es un alto índice, afirmó Alonso.

A preguntas de los periodistas, Sigman precisó que la vacuna al ser un producto desarrollado también en Cuba no puede ser registrada en Estados Unidos, pues requiere de una autorización especial de la Oficina de Control de Bienes, de la Secretaria de Comercio, según exigen las leyes del bloqueo económico contra la isla.

Lo mismo sucede con otro medicamento cubano, el Heberprot-P, que salva de la amputación a los pacientes con pie de diábetico, recordó el ejecutivo de Insud.

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