Fue en el marco del programa Hambre Cero que contiene a casi 10 mil familias, según el último informe del ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta.
Se trató del balance hasta marzo del programa de fortalecimiento nutricional, en el que se destaca que la iniciativa gubernamental registró 16,8 por ciento menos de ingresos en relación con el año pasado, pese a que se incluyó a personas con un percentil menos dos.
En la Edición N° 176 el Semanario da cuenta de un detallado informe relativo a las acciones llevadas a cabo.
Actualmente reciben asistencia nutricional 9.463 personas, de las cuales 8.420 están recuperadas y 1.043 mantienen algún grado de desnutrición. Fueron controlados por Salud Pública 372.800 personas menores de 19 años y 37.431 mayores de 60.
El martes 16 se presentó el balance bimestral del programa del programa Hambre Cero en el CIC del barrio Belén, en la ciudad de Puerto Iguazú, donde el Ministro Edmundo Soria Vieta acompañado del Intendente de la zona y su equipo de trabajo realizaron la firma de convenios y la entrega de colchones, cuchetas y herramientas para los beneficiarios del programa.
Los mayores casos de desnutrición se registran en la franja de seis meses a dos años, con un 20 por ciento, mientras que el 18 por ciento corresponde a las edades entre 6 y 18 años.
Los beneficiarios son asistidos con perejil, cebollita de verdeo, orégano, pimiento verde, zapallo, zanahoria, lechuga, repollo, mandioca, naranja o mandarina, una docena de huevos, leche fortificada o maternizada, además de fondos con la tarjeta social.
Además, se entregaron 28.565 órdenes de compra de Ferias Francas por 771.255,00 pesos y el Seguro Provincial de Salud, del Instituto de Previsión Social conformó un fondo de 50 mil pesos, mientras que las acreditaciones por tarjeta ascendieron a 4.784.825,00 pesos. En total, la asistencia a los beneficiarios ascendió a 9.688.600,00 pesos. En paralelo, los beneficiarios accedieron a becas de inclusión educativa y se confirmaron 300 certificados de escolaridad.
Soria Vieta señaló que “un Estado que es solidario, que tiene una redistribución de la riqueza hace posible que se realice este programa que cuida la nutrición del chico, aumenta el tamaño corporal y la capacidad del trabajo en el mediano y largo plazo; incrementan la capacidad de comprensión de la lectura y el coeficiente intelectual del chico, y hay un aumento de la posibilidad económica de los 26 a los 42 años de edad, es decir si los alimentamos bien desde los primeros mil días, es decir criamos bien los chicos fuertes con todas las proteínas, desde que se concibe el chico pasa en la pancita 9 meses, y luego contamos dos años, dos años y medio más para decir los primeros mil días, que es lo más importante en la vida. Si el cerebro de un ser humano no creció bien en esos primeros mil días ya no hay nada que hacer”.
También añadió sobre el balance de nuevos ingresos y chicos recuperados. “Decimos que el programa encarga la asistencia como un derecho, el Estado no les regala nada, el Estado viene a reparar los derechos vulnerados. Le contaba al intendente que la semana que viene viajamos a Tierra del Fuego para contar qué es el programa. Sabemos quiénes son, donde viven, quién es el pediatra que los atiende, el programa apunta no sólo al chico, al discapacitado, o al adulto mayor, sino a la familia. Nadie se va del programa, antes decían que si los engordaban los iban a sacar afuera, y no es así, siguen con todos los beneficios. El programa a marzo del 2013 tiene a 9463 familias bajo contención social en el programa de recuperación, de los cuales decimos con orgullo, gracias a los equipos de los intendentes, de los ministerios que nos ayudamos, hemos recuperado 8420 entre menores, discapacitados, y adultos mayores, están en un peso y la talla que corresponde y bajo control médico. Nos queda un núcleo duro de 1043 personitas, estamos luchando para sacarlos de la desnutrición, que van variando, porque al nacer tantos niños van ingresando gracias a la detección de salud pública quien los detecta e ingresa”.
Luego de culminada la exposición del balance se procedió a la entrega de los útiles y guardapolvos, herramientas, colchones, cuchetas, luego se firmó un convenio entre el Ministerio de Derechos Humanos y el Ministerio de Salud Pública y el Cefe (Centro de Educación Física Especial) para el desarrollo de las actividades específicas en toda la provincia a fin de lograr su fortalecimiento, a favor de la salud y la educación a través de la calidad de vida. Además de un convenio para la inclusión de los niños al programa hambre cero de aquellos que tienen que tienen que realizarse un trasplante de médula, o se realizan diálisis, con el Incucamis.