sábado 24 de octubre de 2026
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VIDA SANA

6 consejos para ser más felices a través de una adecuada nutrición

Cuando nos alimentamos de forma más saludable, nos vemos y nos sentimos mejor con nosotros mismos. Esto también hace que nos percibamos más contentos al estar bien interna y externamente. Herbalife, compañía global de Nutrición, celebra el Día Mundial de la Felicidad presentando seis consejos para ser más felices a través de una alimentación sana.

Susan Bowerman, Directora de Entrenamiento en Nutrición en Herbalife y Dietista Profesional y Especialista en Dietas para Deportistas con Certificación de la Junta, brinda estas recomendaciones para disfrutar de una adecuada nutrición y así sentirnos mejor con nosotros mismos y estar más alegres cada día.

Elegir fuentes saludables de proteínas

Si no tenemos cuidado, podemos terminar comiendo demasiadas grasas también. Lo ideal es sustituir los cortes de carne grasosos, salchichas y carne picada grasa como fuentes de proteínas por cortes magros.

Un primer paso sencillo es reemplazar la carne picada por pechuga de pavo picada, o elegir un corte de carne magro y solicitar que lo piquen en el momento. Cuando se crea conveniente, se puede sumar más pescado a la dieta, comenzando por algo conocido (aunque en primera instancia pescado signifique camarones o atún enlatado).

Observar lo que comemos todos los días y reemplazar con pescado las carnes grasas, en una salsa para pastas, un wrap, o en tacos. Los porotos enlatados son muy convenientes, de sabor suave y muy bajo contenido graso, para preparar un guiso vegetariano, agregarlos en las sopas, o mezclarlos en la licuadora con un poco de aceite de oliva y ajo y hacer una salsa para comer con verduras crudas. Vale la pena probar el tofu también ya que tiene un sabor muy suave que funciona bien en sopas o en salteados o puede intentar asarlo.

Ingerir más frutas y verduras

Las personas que no ingieren demasiadas frutas y verduras dicen que no es porque no les gusten, sino que no siempre las tienen al alcance, o que estos alimentos se dañan antes de que puedan llegar a comerlos o cocinarlos.

La mejor solución es guardar paquetes de frutas y verduras en el freezer porque congeladas son tan nutritivas como las frescas. Así es sencillo agregarlas al batido proteínico o al yogurt de todas las mañanas, o añadir verduras a las sopas, omelet, pastas y salteados.

Es importante tener siempre un plato de frutas frescas en la mesa de la cocina y verduras cortadas en la heladera; tenerlas en un lugar visible y listas ayudarán a comerlas con más frecuencia, con cada comida o refrigerio.

¿Qué hacer cuando salimos a comer fuera de casa? Pedir un plato grande de verduras y evitar los almidones; comenzar con una colorida ensalada o sopa de verduras. Es importante hacer el hábito de comer frutas de postre. Si el sabor impide comer más verduras, se pueden descubrir nuevas maneras de condimentarlas.

Cambiar los granos refinados por los integrales

Es probable que esta sea una de las maneras más simples de mejorar la dieta. Cuando pasa de granos refinados (como el plan blanco, arroz blanco, pastas refinadas, tortillas de harina) a los integrales, se obtiene una gran mejora en su nutrición y su consumo de fibras. Se pueden encontrar los equivalentes  integrales para todos sus granos refinados habituales, comenzando a experimentar con pastas integrales, arroz integral, tortillas de maíz y pan 100% integral. Como acompañamientos, también existen otros granos como quínoa o arroz silvestre.

Ingerir pequeñas cantidades de grasas saludables

Las grasas, incluso las “buenas”, agregan un poco de calorías. Por eso, el foco se centra en reducir el consumo de grasas en general, manteniéndose alejado de los refrigerios, postres y frituras con alto contenido de grasa, y permitiéndose pequeñas cantidades de grasas saludables para obtener el aporte necesario de ácidos grasos esenciales.

Las nueces, paltas, aceitunas y el aceite de canola se consideran más saludables que otras grasas, así que son perfectos para incluir en la dieta. La palta funciona muy bien para sustituir la mayonesa o manteca, y las nueces, en pequeñas cantidades, pueden aportar grasas saludables a las ensaladas, platos de verduras, cereales y yogurt. Además de aceites basados en granos, incluya aceite de oliva o de canola para cocinar.

Ingerir más agua y té

Una buena nutrición y el consumo de gran cantidad de líquidos van de la mano. El agua cumple muchas funciones en el cuerpo; una de ellas y muy importante, es que ayuda a digerir los alimentos y a transportar los nutrientes a las células. Si no toma tanta cantidad de líquido como debería, intente fomentar el hábito teniendo siempre una botella de agua cerca durante todo el día. Si no le gusta el agua, tome té o prepare su propia agua saborizada, al agregarle fruta fresca o rebanadas de pepino o hierbas.

Ingerir refrigerios más saludables
 
Picotear no es algo malo si se hace bien. Un refrigerio correctamente elegido puede ayudarlo a calmar el hambre entre comidas (que, de lo contrario, provocaría que coma en exceso cuando finalmente se siente a comer) e ingerir un refrigerio significa una oportunidad a lo largo del día de incorporar proteínas adicionales, verduras, frutas o incluso un producto lácteo rico en calcio. Lo ideal sería combinar proteínas y carbohidratos para obtener la mayor energía de su refrigerio. Se puede recurrir a opciones prácticas y rápidas como las frutas frescas, verduras crudas, barras de proteínas y yogur.

La alimentación adecuada puede ayudarnos a sentirnos más felices, no sólo porque nos veremos mejor, sino porque también internamente estaremos mejor.
 

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