viernes 18 de septiembre de 2026
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SALUD

Un abrazo puede aumentar la oxitocina, una hormona vinculada con la confianza y los vínculos afectivos

En momentos de crisis, incertidumbre o aislamiento, un gesto tan simple como dar la mano, un abrazo o una caricia afectuosa puede convertirse en la mejor medicina biológica para calmar la mente.

Un innovador estudio psicobiológico liderado por el Hospital Universitario de Heidelberg (Alemania) y publicado en la prestigiosa revista científica eLife, analizó mediante evaluaciones ecológicas momentáneas en tiempo real a cientos de adultos durante los periodos de confinamiento por la pandemia. La investigación demuestra de forma contundente que el contacto físico afectuoso actúa como un amortiguador hormonal contra el estrés y reduce significativamente los síntomas de ansiedad .
La química de una caricia: Oxitocina arriba, Cortisol abajo
  • El efecto de la intensidad: El estudio descubrió que cuanto más intenso y significativo se percibe el contacto físico, más potente es el beneficio: disminuyen la carga general, la ansiedad y el estrés en el acto. 
  • Estímulo de oxitocina: Los momentos de mayor intensidad física afectuosa estuvieron directamente vinculados a un incremento inmediato de los niveles de oxitocina endógena (conocida popularmente como la hormona del amor y el apego). 
La paradoja de la soledad y la necesidad de contacto
Un hallazgo crucial del estudio arrojó luz sobre el peligro de la “privación de tacto”. Aquellas personas que arrastraban sentimientos profundos de soledad, pero que al mismo tiempo poseían una actitud muy positiva hacia el contacto físico social, experimentaron los peores rangos de angustia y problemas de salud mental durante las restricciones de distanciamiento. 
Los científicos explican que el cerebro humano codifica el tacto como una señal social de seguridad y recompensa. Cuando se anula esta vía de regulación emocional, el sistema nervioso reacciona incrementando la vulnerabilidad psicológica ante los estresores diarios.
El tacto consentido como una herramienta de salud preventiva
La principal conclusión de este análisis en entornos de la vida real es que la oxitocina del cuerpo puede ser estimulada intencionalmente mediante conductas enfocadas en el afecto
Esto abre una vía excelente y sin costos para el cuidado de la salud mental:
  • Fomentar el apego seguro: Priorizar el contacto físico en las dinámicas familiares o de pareja es clave para mitigar las crisis de ansiedad externas. 
  • Intervenciones dirigidas: El uso terapéutico del tacto (como masajes estandarizados o terapias de contacto) cobra un valor preventivo fundamental para personas biológicamente vulnerables o aisladas. 
En definitiva, la ciencia confirma lo que la intuición siempre ha sabido: un abrazo sentido no es un simple formalismo social, sino un mecanismo biológico imprescindible para mantener a raya el estrés cotidiano y recordarle a nuestro cuerpo que está a salvo.

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