Mientras la inteligencia artificial, la digitalización y la transición hacia economías más sostenibles transforman la forma de trabajar, el talento mexicano ya identifica un beneficio que trasciende la flexibilidad laboral: la posibilidad de desarrollar capacidades que serán cada vez más valiosas para construir una carrera profesional.
El hallazgo adquiere especial relevancia en el marco del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, que se conmemora cada 15 de julio por las Naciones Unidas. La fecha busca impulsar la preparación de las nuevas generaciones frente a un mercado laboral que demanda mucho más que conocimientos técnicos o digitales: hoy también son indispensables capacidades como la colaboración, el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y la adaptación al cambio.
Para las organizaciones, el desafío ya no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en desarrollar personas capaces de responder con agilidad a escenarios cada vez más dinámicos. De hecho, el mismo informe identifica la brecha de competencias como el principal obstáculo para la transformación organizacional, de acuerdo con el 63% de los empleadores consultados.
La consolidación de estos modelos también está modificando las expectativas del talento. El estudio de WeWork y Michael Page revela que 57% de los colaboradores mexicanos preferiría trabajar bajo un esquema híbrido, impulsado principalmente por la reducción en los tiempos de traslado, una mejor integración entre la vida personal y profesional, así como una mayor productividad.
“Las empresas que logren atraer y desarrollar al mejor talento serán aquellas que comprendan que las competencias del futuro también se construyen en la práctica diaria. La flexibilidad, los espacios diseñados para colaborar y una cultura basada en la confianza crean las condiciones para que las personas aprendan continuamente y estén preparadas para responder a los desafíos que marcarán la próxima década”, concluyó Claudio Hidalgo.
Más que preparar a las personas para los puestos de trabajo que existen hoy, el reto consiste en desarrollar las capacidades que les permitirán evolucionar junto con el mercado laboral. Para millones de profesionales, ese aprendizaje ya forma parte de su experiencia cotidiana, convirtiendo a la flexibilidad en un aliado para fortalecer el talento que demandarán las organizaciones en los próximos años.