sábado 24 de octubre de 2026
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AMBIENTE

Impulso para el monitoreo de la degradación de tierras

La Secretaría de Ambiente, el Conicet y referentes académicos trabajan en la creación de un equipo interinstitucional que permita diseñar un sistema de monitoreo de degradación de las tierras, incluyendo procesos sociales y económicos, e instale prácticas de mitigación, adaptación y prevención.

Un trabajo mancomunado de la cartera ambiental, el organismo científico y referentes académicos se acordó en un taller conjunto que determinará los lineamientos para la creación y gestión de un observatorio nacional.

En representación del titular de la cartera ambiental, Juan José Mussi, el subsecretario de Coordinación de Políticas Ambientales, Armando Gandia, presentó, junto con la directora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Marta Rovira, el proyecto del observatorio y contextualizó la problemática de la desertificación a nivel mundial.

“Participé recientemente en la COP de la que Argentina preside hasta octubre, donde se acordó `El llamado de Ginebra` para que en la Asamblea General de las Naciones Unidas -que se desarrollará el 20 de septiembre – se instale la desertificación en la agenda de los presidentes de todos los países del mundo como un tema prioritario, urgente e impostergable”, remarcó el subsecretario.

A su vez, Gandia destacó que se está trabajando en la concientización de afectados por la desertificación en su implicancia con la problemática de género: “en las zonas de máxima degradación de las tierras se producen migraciones forzadas, que se dan en el tercio del territorio mundial más pobre de la humanidad, y las más afectadas son las mujeres que, junto con los niños, son los últimos en abandonar esos suelos”.

Aseguró: “Este tema es el que Argentina considera prioritario y lo vamos a instalar en la agenda para la próxima COP”.

Metodología de evaluación

El Observatorio Nacional de la Degradación de las Tierras y Desertificación se propone cuantificar la naturaleza y la severidad de los impactos y construir capacidades de intervención para atenuar la degradación de las tierras secas.

Asimismo, busca validar una metodología de evaluación aplicable a diferentes ecosistemas y situaciones socioeconómicas, construir una Unidad de Monitoreo Permanente a nivel nacional y difundir la experiencia y los resultados en la región de América Latina y el Caribe.

Este proyecto tiene como antecedente el de Evaluación de la Degradación de tierras en Zonas áridas (LADA por sus siglas en ingles), ejecutado entre el 2007 y 2011, que ha sido financiado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF) y cuya agencia de implementación ha sido el PNUMA y de ejecución la FAO de la ONU.

Entre las instituciones, además de la Secretaría de Ambiente como autoridad aplicación y el Conicet, forman parte el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); Secretaría de Ciencia e Innovación de Chubut y el Centro de Investigaciones y Extensión Forestal Andino Patagónica.

Con respecto al sector académico, están involucradas las siguientes universidades nacionales: de Buenos Aires, de Córdoba, de La Rioja, de Catamarca, de La Pampa, Universidad del Sur y de Cuyo (Mendoza).

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