El monitoreo directo del volcán Copahue desde el Instituto Nacional de Prevención Sísmica con otra perspectiva que la del Servicio Nacional de Geología y Minería trasandino aportó datos para evitar la declaración del alerta rojo, como hizo Chile la semana pasada, dejándolo en un expectante naranja.
“No se observa un cuerpo de lava en el cráter. El conducto está abierto con desgasado desde dos bocas de salida dentro del cráter. La columna de gases, que ya no incluye ceniza y continua en disminución, presenta dirección de propagación variable”, detalló un comunicado emanado el viernes de las autoridades de la localidad neuquina Caviahue-Copahue, que sin embargo decidieron mantener preventivamente el estado naranja sin evacuación.
El Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) del Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), que había declarado el alerta roja al día siguiente de la actividad volcánica, decidió a mediados de semana bajarla a amarilla.
El permanente contacto del comité de emergencia regional con el equipo de investigaciones sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica permitió ir calibrando los alertas por la actividad del volcán Copahue, la semana pasada, sin crear alarma en la población.
“He estado en contacto directo con el gobernador de la provincia de Neuquén, Jorge Sapag, y con la municipalidad de la localidad de Caviahue ubicada en la misma provincia, y les fui enviando la información de los microsismos ocurridos los días 22, 23, 24 y 25 de diciembre”, señaló el licenciado en Geofísica de INPRES, Gerardo Sánchez.
Los partes mencionados llevaban la firma del jefe Departamento de Investigaciones Sismológicas del Instituto Nacional de Prevención Sísmica, Mario Araujo, e iban dirigidos a Adrián Arias, de la municipalidad de Caviahue-Copahue.
El primero de ellos, número 02948 495144, tenía fecha del 23 de diciembre y detallaba los microsismos detectados por la estación sismológica CANA, ubicada precisamente en la localidad de Caviahue, en el periodo desde las 09:00:00 del día 21/12/2012 hasta las 13:00:00 del día 23/12/2012.
La observación acompañada indicó que “desde las 9:00 am se observa niveles de ruidos elevados prácticamente continuos hasta las 08:30 pm, posiblemente asociados a emisión de gases y cenizas”.
En el fax 02948 495144 del día siguiente que abarcaba desde las 13 del 23 de diciembre hasta las 11 del lunes 24 se dejó constancia de que no hubo actividad microsísmica local, lo mismo que entre las 11 de ese día y las 12:30 de la Navidad.
En tanto que en el reporte del miércoles 26 hubo una leve secuencia de valores similares a los del sábado, pero decreció.
En tal sentido, el Observatorio Vulcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile informó que se infería la presencia, hasta ahora, de un cuerpo magmático pequeño y no se ha reportado la ocurrencia de lahares (sedimentos) por ninguno de los ríos que nacen en el volcán, ni el flujo de alguna colada de lava, por este motivo se disminuyó la alerta de rojo a amarilla.
El director nacional de ONEMI, Ricardo Toro, señaló que “este cambio de alerta, implica que se mantiene el reforzamiento del monitoreo técnico del volcán Copahue, y la aplicación de los planes comunales de emergencia en sus niveles correspondientes, junto al alistamiento de recursos del sistema de protección civil de manera de prevenir y controlar eventuales situaciones derivadas de este fenómeno”.