A partir de la semana entrante los policias tendrán prioridad para obtener certificado de discapacidad
A partir de la semana próxima, el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires otorgará prioridad a los policías y agentes de fuerzas de seguridad que tramiten el Certificado Único de Discapacidad (CUD) como consecuencia de lesiones acaecidas en actos de servicio.
La medida quedó plasmada en la resolución 919, que lleva la firma del ministro de Salud, Alejandro Collia. Y deja en claro que en cualquiera de las 160 Juntas Descentralizadas que emiten el CUD en territorio bonaerense se otorgará turno prioritario a los policías de la provincia que hayan quedado discapacitados en el ejercicio de su profesión.
“Se trata de personal que pone el cuerpo para defender a la comunidad y es uno de los trabajos de mayor exposición, de modo que es frecuente lamentar secuelas graves entre los integrantes de fuerzas de seguridad”, explicó Collia.
De hecho, se calcula que requieren de los beneficios que otorga el certificado de discapacidad un promedio de 3 policías cada mes. El artículo 2 de la resolución agrega que para obtener el turno en forma prioritaria el agente en cuestión deberá presentar una certificación del área de recursos humanos de la fuerza en la que presta servicio que confirme que su discapacidad es efecto de lesiones acaecidas en actos de servicio.
El Certificado Único de Discapacidad (CUD), que entró en vigencia el año pasado en la Provincia y que rige a nivel nacional, otorga exenciones impositivas, gratuidad en el uso del transporte público y acceso a ofertas laborales, entre otros beneficios contemplados en las leyes nacionales 22.431 y 24.901.
Las Juntas Descentralizadas de Discapacidad funcionan en los municipios de la Provincia y están conformadas por un médico, un trabajador social y un psicólogo, que se encargan de realizar la evaluación de la persona para corroborar la situación de discapacidad.
Hasta el momento, en la Provincia ya se emitieron 133.000 CUD, la mayoría por discapacidades motrices. Un dato que preocupa a las autoridades sanitarias es la alta prevalencia de discapacidades viscerales, es decir, aquellas que son consecuencias de enfermedades prevenibles, como la diabetes tipo 2 o la hipertensión arterial que, a su vez, pueden generar amputaciones y ceguera.