sábado 7 de noviembre de 2026
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SALUD

Rosario: Controles de salud en alumnos secundarios en estudio piloto por factores de riesgo

Medición de la presión arterial, peso, funcionamiento cardíaco, horas de sueño y antecedentes familiares. El estudio comenzó en 2008 y sigue aún vigentre.

El monitoreo del adolescente de indicadores de salud que de no ser tratados pueden convertirse en enfermedades crónicas constituye una de las prioridades del estudio.

 

A diferencia de la niñez, donde la consulta con el pediatra es frecuente, en la adolescencia escasean los controles médicos y salvo algún problema de salud previo no es frecuente la medición de factores de riesgo. El monitoreo del adolescente de indicadores de salud que de no ser tratados pueden convertirse en enfermedades crónicas constituye una de las prioridades de un estudio piloto impulsado por la epidemióloga Marta Bravo Luna entre el alumnado de la escuela secundaria provincial Nigelia Soria. 

 

El estudio comenzó en 2008 (aún continúa) y se traduce en mediciones de las variables antropométricas, presión arterial y frecuencia cardíaca, estado nutricional, antecedentes personales y familiares y otros parámetros, con el objetivo de conocer el capital de salud de los alumnos del establecimiento. “Entre los 14 y los 19 se establece si el chico va a seguir con la salud que tiene en ese momento o si tiene riesgos de desarrollar alguna enfermedad crónica no transmisible, especialmente cardiovascular”, asegura Luna a La Capital.

 

La Escuela Nigelia Soria proporciona a los alumnos la educación secundaria obligatoria y al mismo tiempo ofrece la oportunidad de desarrollar la vocación por el arte a través de terminalidades (no físicas) como artes visuales y música, y danzas (física).  “En general el estado nutricional de los alumnos es satisfactorio —asegura Bravo— con una alta proporción de jóvenes eutróficos  (normales) en ambos sexos. 

 

Sin embargo detectamos algunos jóvenes con valores elevados de presión arterial, sobrepeso y obesidad, lo que dada la actividad escolar desarrollada por estos alumnos podrían constituir un riesgo para la salud”. En la provincia de Santa Fe la ley Nº 12.226 establece la obligatoriedad de la presentación de un certificado médico integral y auditivo-visual en el nivel inicial y secundario, donde conste que el alumno es apto para la realización de actividades de educación física curricular no competitiva. 

 

“En el caso de la Nigelia Soria uno de los trayectos comprende la práctica de danzas de alta intensidad en los niveles superiores y los alumnos podrían quedar exentos de medidas de prevención para algunas patologías cardiovasculares, entre las que figuran la muerte súbita, que si bien no son frecuentes, implican un serio riesgo de vida a edades tempranas”, asegura la doctora Bravo. 

 

El estudio de los alumnos es voluntario, no invasivo y para realizarlo se solicita el consentimiento del joven y de los padres. De la recolección de los datos participan estudiantes avanzados de la carrera de Medicina de la Universidad de Rosario junto a un equipo interdisciplinario de especialistas en nutrición, cardiología y electrofisiología, adolescencia y epidemiología.

 

“Hacemos el diagnóstico nutricional integral mediante un protocolo que comprende la antropometría (peso, talla, índice de masa corporal), la alimentación, hábitos de sueño (más o menos de 7 horas) y descanso, actividad física extraescolar, antecedentes familiares de enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión y otras), traumatismos, ciclo menstrual, medición dela presión arterial y   electrocardiograma. Si observamos algún dato de riesgo citamos nuevamente al alumno y si se mantiene hablamos con los padres para que concurran a un especialista”, explica la médica.El proyecto fue aprobado por la Comisión de Bioética de la Facultadde Ciencias Médicas y según relata Bravo “fue muy bien recibido por los padres de los alumnos”.

 

Nutrición, presión y antecedentes.

“Los desórdenes nutricionales son frecuentes en jóvenes sometidos a actividades físicas de alto rendimiento —asegura la directora del estudio—, pudiendo desencadenar patologías en el aparato  locomotor, trastornos del ciclo menstrual por el deficiente aporte de nutrientes que producen alteraciones en la producción de hormonas sexuales o la ocurrencia de anemia ferropénica. 

 

La malnutrición predispone también a alteraciones cardíacas en corazones estructuralmente sanos”. Para detectar la presencia de bajo peso u obesidad utilizan un equipo de impedancia eléctrica que mide el porcentaje de grasa corporal. 

 

“De esta forma caracterizamos si es eutrófico (el que está entre el bajo peso y el sobrepeso, es el ideal) y se lo compara con su morfología (altura y contextura física)”, explica. Para la  evaluación del riesgo cardiovascular se mide la frecuencia cardíaca y se les realiza un electrocardiograma, además de registrar el perímetro de cintura y cadera, parámetros que sirven para establecer el depósito de grasa central.

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