Por tabaquismo mueren anualmente alrededor de 40000 personas en el país; Es la segunda causa de muerte en el mundo; Desde la sanción en el Congreso nacional de la ley de control de tabaco, se implementaron programas para tratar esta adicción; En Entre Ríos, hay consultorios de cesación tabáquica gratuitos en Paraná, Gualeguay, Concordia, Gualeguaychú, La Paz y Nogoyá
La declaración de “ambiente libre de humo” a partir de la legislación, sumada a algunos sustos vinculados a la salud, llevó a que muchos “viejos” fumadores dejen esta adicción. Sin embargo, sigue siendo preocupante la edad de iniciación de este hábito. De acuerdo a los datos de la Secretaría de Salud de la Provincia, un 5% de los fumadores prendieron su primer cigarrillo en quinto grado, es decir, a los 10 o 12 años de edad.
Por esa razón, hoy las campañas no sólo están dirigidas a los “viejos fumadores” para que abandonen esa adicción, sino que se brega por la prevención y control para que haya “nuevas generaciones de no fumadores”.
El camino aún parece sinuoso. Pese a la sanción de la ley que declaró los ambientes ciento por ciento libre de humo, en la Argentina por tabaquismo, mueren por día 111 personas. La cifra resulta alarmante.
Por eso, desde la sanción de la ley y junto con campañas publicitarias en contra del cigarrillo cada vez más agresivas, en distintas partes del país se abrieron consultorios en los que se atiende gratuitamente a las personas que tienen esta adicción.
Bajo el nombre “consultorio de cesación de tabaquismo”, hace un año que está en marcha en Entre Ríos un programa para dejar de fumar.
En rigor, son consultorios que se encuentran en varios nosocomios y centros de salud públicos, donde se brinda atención al fumador, no sólo desde el aspecto farmacológico sino psicológico para un “buen resultado del tratamiento”.
CHAU PUCHO. Si bien aún no hay datos estadísticos de cuántos fumadores existen en la provincia, se sabe que de cada 1.000 pacientes que ingresan a los consultorios clínicos, 32% es fumador.
“Firmamos un convenio con la Universidad de Arizona, en Estados Unidos, para realizar un estudio en cada uno de los 17 departamentos de la provincia y así determinar la cantidad de fumadores. Sabemos que de 1.000 pacientes, el 32% fuma y de ese porcentaje, el 40 es de Paraná, por lo que nos da un indicio que hay conductas regionales. Una vez que tengamos esos datos, podremos desarrollar políticas de salud regionales o sectorizadas”, dijo a EL DIARIO, el secretario de Salud, Luis Larrateguy.
En los consultorios de cesación del tabaquismo, los fumadores reciben atención médica y psicológica para ayudarlos a dejar la adicción. Para ello se trata por un lado la adicción y por el otro, las conductas y hábitos que llevan a fumar.
“Las consultas son frecuentes y, desde que se implementó, hay un creciente interés de parte de los fumadores por ingresar en el programa de cesación de tabaquismo. Estos consultorios van asociados a talleres de actividades físicas y alimentación saludable”, explicó Larrateguy.
Los pacientes que ingresan al tratamiento, en forma gratuita, reciben –si es necesario—los medicamentos y la atención psicológica. Si transcurrido un año, esa persona no vuelve a encender un cigarrillo, se da por “concluido el tratamiento”.
Los fumadores que hoy están bajo el programa, según reconoció el médico, habían intentado en cinco oportunidades dejar el cigarrillo. “La adicción al tabaco es muy fuerte y es doble. Es una adicción farmacológica, porque la nicotina es una sustancia que actúa en el cerebro, donde hay receptores nicotínicos, y desde el punto de vista psicológico, porque el fumador va armando su estructura en base al cigarrillo. En base a esa realidad, a través del programa de cesación tabáquica se incluyen ambos aspectos, el tratamiento farmacológico y el psicológico”, explicó el funcionario.
El fumador cuando ingresa al programa recibe, si es necesario, medicamentos para bloquear la necesidad de la nicotina: “Hay tres tipos de medicamentos para reemplazar la nicotina uno es el chicle, la otra es el parche y comprimidos”, describió.
“La parte psicológica se trata con terapia conductual, es decir, para ir modificando los hábitos que tiene el fumador. El tratamiento demanda tres meses, con encuentros presenciales y virtuales. Decimos que una persona dejó de fumar cuando pasó un año sin prender un cigarrillo”, apuntó Larrateguy.
LEY. Aunque aún es alto el porcentaje de fumadores, el funcionario consideró que “gracias a la ley de libre de humo, ha disminuido la cantidad de fumadores”.
“De acuerdo a la encuesta nacional de hogares, en Entre Ríos, bajó el porcentaje de fumadores en los últimos 10 años, de un 30% que teníamos, ahora estamos entre el 25 y 23% de fumadores”, señaló.
De esos valores, hay más mujeres fumadoras que hombres. Y si se tiene en cuenta a los adolescentes, un 36% de los jóvenes (más mujeres que hombres) son fumadores.
“El inicio, el primer cigarrillo, se enciende en un bajo porcentaje (5%) cuando se está en la escuela primaria, en quinto grado. Y a medida que aumenta el nivel educativo, aumenta la cantidad de fumadores”, acotó.
0800
En la provincia también funciona, desde que se sancionó la Ley 9862, de lucha contra el tabaquismo, una línea telefónica gratuita 0800 – 444 VIDA (8432) para recibir denuncias por incumplimiento de esa legislación.
AL MARGEN
El humo de tabaco contiene alrededor de 4800 productos químicos, entre los cuales más de 200 son considerados cancerígenos.
El tabaquismo
Las enfermedades crónicas no transmisibles representan alrededor del 60% de las causas de muerte y el 44% de las muertes prematuras, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Uno de los principales factores de riesgo es el uso del tabaco que, junto a la dieta inadecuada, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol, constituyen determinantes sociales evitables y prevenibles.
En la Argentina, alrededor de 40.000 muertes al año se producen por enfermedades relacionadas al tabaco. Asimismo, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el tabaquismo es la segunda causa mundial de fallecimientos y es la responsable de la muerte de uno de cada 10 adultos.
En tanto, según se difundió en el octavo Congreso Argentino de Tabaco o Salud, los consultorios de cesación tabáquica han logrado con éxito que los fumadores abandonen el consumo.
En ese sentido, se conoció que en Buenos Aires, por ejemplo, el 56% de las personas que concurrieron a los consultorios gratuitos dejaron de fumar.
De ese informe se desprende que la edad promedio de los consultantes fue de 40 años y que el 75% de quienes concurrieron, sufría de enfermedades pulmonares diversas.
Casi siete de cada 10 pacientes ya habían intentado dejar el cigarrillo sin éxito.
Los resultados, presentados durante el octavo Congreso Argentino Tabaco o Salud, corresponden a un sondeo que se realizó entre julio de 2012 y junio de 2013 en la red de consultorios de la ciudad de Buenos Aires. Se detectó que el promedio de edad de los consultantes era de 40,6 años (67% mujeres y 33% hombres), con unos 30 años de fumadores y un consumo de casi 21 cigarrillos diarios. La edad de inicio en el tabaquismo rondaba los 12,8 años de edad.
El 69% de los encuestados había realizado intentos previos para dejar de fumar, y el 48% había recibido medicación.
Al momento de la consulta, el 90% de los pacientes se hallaba en fases de preparación (dispuesto a dejar de fumar en el transcurso del mes siguiente e inclusive tomando acciones preliminares tales como disminuir el consumo) o de acción (cuando ya ha decidido dejar de fumar y está luchando por evitar recaídas).
Los pacientes sufrían en su gran mayoría de enfermedades concomitantes al tabaquismo: las tres cuartas partes padecía de enfermedades pulmonares; el 63% tenía hipertensión arterial; el 43% presentaba enfermedad vascular, el 12% tenía osteoporosis y el 21% padecía algún tipo de cáncer.