El ministro encabezó la presentación del libro “El derecho a la salud: 200 años de políticas sanitarias en Argentina”, que recorre los hitos en la institucionalización de la salud pública del país, junto al titular de la Biblioteca Nacional, Horacio González, y al historiador Mario “Pacho” ODonnell
“Podemos sentirnos orgullosos de nuestra historia sanitaria”, aseguró hoy el ministro de Salud, Juan Manzur al presidir la presentación del libro editado por la cartera sanitaria.
El acto, que fue moderado por Teté Coustarot, se llevó a cabo en el auditorio “Jorge Luis Borges” de la Biblioteca Nacional y contó con la participación de los ministros de Salud de Jujuy, Víctor Urbani, y Salta, Néstor Heredia; el representante de la Organización Panamericana de la Salud en la Argentina, Pier Paolo Balladelli, legisladores nacionales, directores de hospitales públicos y privados, miembros de instituciones científicas y médicas, autoridades universitarias y funcionarios.
Manzur explicó que el libro es “fruto de un trabajo de dos años de investigación y recopilación” y añadió que la idea surgió como un aporte a la fiesta que vivimos todos los argentinos en el Bicentenario de la Patria. “El objetivo que nos pusimos fue analizar el aporte que hizo la medicina en la construcción de la Argentina que hoy tenemos y nos llevamos una muy grata sorpresa: nuestra historia sanitaria es riquísima y tuvo un rol protagónico en el proceso de desarrollo y la configuración actual del país”, remarcó.
Además de destacar la tarea de “muchos héroes anónimos que trabajaron en lugares inhóspitos para llevarle salud a la gente”, indicó que “en estos 200 años de historia, una historia con vaivenes y dificultades pero también con importantes logros, hubo tres premios Nobel argentinos en ciencia, los que recibieron Bernardo Houssay, Federico Leloir y César Milstein. Ellos son algunos de nuestros próceres sanitarios, al igual que Salvador Mazza, Carlos Alvarado, Ramón Carrillo y René Favaloro”.
“En la última década, la mortalidad infantil descendió todos los años y aumentó la esperanza de vida”, resaltó el ministro y subrayó que “hoy en Argentina no hay lista de espera para que nuestros chicos con problemas cardíacos puedan operarse de cardiopatías congénitas, el país es líder absoluto en trasplantes de órganos en América Latina y tenemos un calendario compuesto por 16 vacunas gratuitas y obligatorias, algo que no hay en muchas naciones del mundo”.
Afirmó, entonces, que “en estos años el país mejoró porque se cerraron brechas y se favoreció a los que estaban más postergados”. Luego de poner de manifiesto la importancia de “la presencia ineludible del Estado en materia de salud”, Manzur sostuvo que “en un país federal es imprescindible pensar políticas sanitarias e instrumentarlas en el territorio, sin planes enlatados, que deben adaptarse a las características y a las necesidades de cada región”.
Por su parte, Pacho O´Donnell señaló que “estamos ante un importante libro de historia, de esos que sobreviven a lo largo del tiempo, porque cada vez que se quiera estudiar o investigar algo vinculado a la historia de la salud o la medicina de Argentina va a haber que acudir a él”.
“Me gustaron mucho las referencias que hizo el ministro sobre la gestión, porque en este momento tan complejo es muy difícil resaltar los logros; más bien el periodismo se ocupa de otras cosas o las malinterpreta, no hay lugar para detenernos en la disminución de la hepatitis A a partir de la vacuna, la respuesta a la gripe A y otros temas que siguen en la línea de los grandes logros de la medicina sanitaria, cuyo máximo prócer fue Ramón Carrillo, el primer ministro de Salud del país”.
En la galería de ingreso al edificio de la Biblioteca Nacional quedó inaugurada una muestra alusiva al libro que, a través de gigantografías con fotos históricas, rescata los momentos más sobresalientes del sanitarismo argentino en estos 200 años. La publicación, de 365 páginas y dividida en 16 capítulos, se remonta a los inicios del “arte de curar” y sus primeros profesionales e instituciones, abarca temas como la profesionalización de la medicina, las epidemias que asolaron al país, el nacimiento de los hospitales y las diversas políticas sanitarias adoptadas en las sucesivas etapas de la construcción de la Argentina, además de homenajear a todos los que contribuyeron bajo la premisa central de que la salud debe ser accesible para todos, como elemento de equidad e inclusión social.