Si bien hubo una disminución en los porcentajes de chicos obesos o con sobrepeso, comienzan a ser preocupantes la cantidad de pérdidas de dientes y la mayor presión arterial entre los niños.
El análisis nutricional comparativo del Programa de Sanidad Escolar mostró que desde el 2009 hasta el año pasado hubo una tendencia a la baja en los índices de sobrepeso y obesidad entre los 44.732 chicos evaluados de 1º y 6º de la primaria, de un total de 748 escuelas privadas, especiales y públicas. En el primer año de la medición, 2009, el porcentaje de niños con sobrepeso fue del 20,20%, mientras el año pasado cayó a 17%. En cuanto a la obesidad, de 18,88% bajó a 13% en el mismo período. La buena nueva es atribuida a la insistencia dentro del colegio con los talleres de alimentación saludable, acompañado de un incipiente compromiso de los padres para cocinar con menos grasas.
No obstante la disminución porcentual, la mala alimentación de la población infantil sigue siendo un problema serio que requiere de más esfuerzos para continuar con la misma tendencia, en vista de que muchos pequeños ya no sólo tienen dificultades con su peso corporal sino que muestran signos de enfermedades relacionadas, como hipertensión arterial y caries, según reconocen desde el Ministerio de Salud provincial.
Tomando como muestra los 9.740 casos examinados en 2012, pudo observarse que el 6,2% (604) de los escolares obesos tienen hipertensión arterial asociada. Mientras, los escolares con sobrepeso tienen 4,4% (429) de hipertensión. “Esto significa que ser obeso aumenta seis veces el riesgo de padecer hipertensión arterial en edades tempranas de la vida, lo cual es un factor de riesgo modificable para evitar la aparición de enfermedades en la edad adulta”, señala el informe del Prosane 2012.
En cuanto a las caries, los resultados son más preocupantes todavía, porque del total de chicos de primer grado el 70,7% presenta piezas dentarias afectadas y el 63,8 % de los alumnos de 6º grado.
A nivel nacional, los porcentajes de chicos obesos y con sobrepeso es muy similar a los que sucede en Mendoza.
Verónica Lucconi, coordinadora nacional del Prosane, indicó que “si sumamos ambos porcentajes, el resultado es que más del 30% de los niños tienen problemas de peso, lo cual es un porcentaje muy alto, con todo lo que significa para la futura salud de los que hoy son chicos pequeños, porque un obeso tendrá problemas de hipertensión, cardiovasculares, etcétera. Es decir, hay que ver el enorme impacto social que tiene ese nivel de sobrepeso y obesidad. Además, no sólo estamos hablando de alimentación con alto valor calórico, sino también cariogénica, ya que la pérdida de la salud bucal va asociada. Hemos visto chicos de seis años con pérdida de dientes permanentes”, expresó.
En todo el país, son 700 mil los niños que cobija el programa, pero la intensión es sumar a 1 millón de chicos.