Los Centros de Prevención y Atención de las Adicciones de la provincia de Buenos Aires (CPA) ampliaron su capacidad de asistencia para adecuarse a la Nueva Ley de Salud Mental que promueve “salir de los lugares de encierro” y evitar la discriminación de quien padece estas afecciones.
El subsecretario de Adicciones, Carlos Sanguinetti, explicó a Télam que “cuando la subsecretaría volvió a la órbita del Ministerio de Salud, de los 183 CPA existentes, 60 funcionaban en casas alquiladas” y agregó que “hoy quedan 16 en esa condición y, a fin de mes, sólo serán 10 las viviendas que se alquilan con ese fin”.
Para ello, los CPA fueron reubicados en dependencias de hospitales públicos centros de atención primaria, clubes de barrio, sociedades de fomento e iglesias, además de las 120 camas que tienen las ocho comunidades terapéuticas con que cuenta la cartera sanitaria.
“Lo que hacemos es una adaptación de nuestro sistema de prestación a lo que dice la nueva Ley de Salud Mental”, explicó a Télam Sanguinetti y agregó que “vamos hacia nuevos dispositivos en la atención como casas de día y de prealta, u hospitales”.
El funcionario afirmó que se proponen “cambiar el sistema porque la Ley plantea que hay que desmanicomializar, salir de los lugares de encierro y represivos, para pasar a lugares abiertos en la comunidad”.
Sin embargo, afirmó que “no podremos resolver ni el tema de adicciones ni el de la salud mental si la comunidad no lo toma como propio” y pidió “no esconder la problemática”.
“Para ello -continuó- se requiere de un cambio cultural más costoso que abrir o cerrar una cama, porque tiene que ver con trabajar sobre la estigmatización y la discriminación”.
El funcionario precisó que “en el mientras tanto, trabajamos con los hospitales generales, capacitando al personal para que sepa qué hacer en emergencias psicológicas o psiquiátricas”.
Sanguinetti precisó que ya capacitaron “a miles de docentes, a 3000 operadores del Programa Envión, a 58 mil policías y alumnos de la Escuela Vucetich para que sepan cómo actuar en el manejo de las personas que tienen este uso problemático”.
“También, se capacitó a 1100 porteros de edificios en municipios de La Costa, para saber qué hacer en las vacaciones; a 200 empleados de casinos; a 30 iglesias evangélicas; a 1800 padres para prevenir `la previa` con alcohol; y a ingresantes de la Universidad”, explicó, al considerara que “ello habla de una acción muy fuerte de prevención”.
Sanguinetti dijo que pese a que se reciben alrededor de 12 mil consultas por mes en los CPA “la población que tenemos bajo cobertura es mucho más amplia, porque tiene que ver con las personas que capacitamos”.
La Subsecretaría de Atención a las Adicciones también incorporó a la planta permanente a 200 trabajadores que habían sido contratados antes de 2007 en condiciones precarias.
Sanguinetti agregó que como parte de la ampliación de la oferta terapéutica de la Provincia en materia de adicciones, se crearon 76 grupos de autoayuda que son coordinados por personal capacitado por la Subsecretaría y por ex pacientes recuperados que transmiten su experiencia y brindan apoyo y orientación a quienes consultan.
“En los grupos de autoayuda el trabajo es muy fuerte, porque participan pacientes recuperados que logran vincularse con el paciente de modo más fácil”, consignó.
Además, desde que la Subsecretaría de Adicciones volvió a la órbita del Ministerio de Salud, se inauguró la primera unidad de internación breve para menores de 15 años con trastornos de adicciones y psiquiátricos en el Hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata.
En ese período, se firmaron convenios de trabajo conjunto y colaboración mutua con 19 municipios y se realizaron capacitaciones en 30 comunas; se habilitó un servicio gratuito de atención y orientación telefónico (0800-222-5462), que recibió durante 2012 más de 7000 llamados por problemas vinculados al consumo de sustancias.
También, se creó el dispositivo móvil 107 Adicciones, denominado Equipos Regionales de Intervención en Crisis en Adicciones(ERICA), que mantiene un contacto permanente con los hospitales de la Región Sanitaria XI, dando una pronta atención a urgencias clínicas tóxicas.