Desde la concepcion, hasta los dos primeros años de vida hay una ventana de oportunidad para la correcta nutrición que facilite el buen desarrollo intelectual y físico para toda la vida.
Según explican los expertos en nutrición hay 1000 días en la vida de una persona que son claves para estar saludables física e intelectualmente: no abarca solo los dos primeros años sino que se extiende a los 9 meses desde la misma concepción.
De hecho, aseguran los nutricionistas, esos 1000 días deberían completarse incluso con una buena alimentación pre-concepcional.
“Sin embargo, a pesar de que esto son cosas que se saben, todavía hay poca preocupación y cuidados por la adecuada nutrición durante el embazo”, le dijo a Neomundo.com.ar y MSN Eduardo Atalah, consultor en Nutrición del Ministerio de Salud de Chile y ex presidente de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición.
De hecho, este experto afirmó que la desnutrición intrauterina puede tener sus consecuencias muchas décadas más tarde en la vida, afectando la salud.
“La ventana de oportunidad única, son los dos primeros años de vida y los 9 meses de la concepción”, dijo Atalah. En ese periodo la alimentación correcta, de la madre primero y del bebé después, son el gran “pilar” de la salud, cuya influencia se extenderá a lo largo de los años posteriores de vida.
En concreto “esos 1000 días deben ser bien aprovechados con la alimentación justa y sin exagerar tampoco los complementos vitaminicos “, dijo Sergio Britos, profesor asociado de la Escuela de Nutrición de la Facultad de Medicina (UBA) y director del Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA).
La nutrición correcta en la primera fase de la vida, favorece -en mucho- las chances de tener un desarrollo intelectual y físico saludable que se extienda a todas las décadas que restan de vida.
“En términos de nutrición, los primeros 1.000 días –que se extiende desde la concepción hasta finalizar el 2do año de vida- son determinantes para la salud de los siguientes 80 años”, fue la conclusión central exhibida por Atalah, Britos y otros expertos.
Sin embargo, vale la pena recordar que en la mayor parte de los países de América Latina, “todavía falta tomar conciencia sobre la necesidad de cuidar la alimentación de los más pequeños”.
Por ejemplo, en Argentina, el primer año de vida de un niño se caracteriza por una práctica de lactancia materna insuficiente: de hecho, una vez cumplidos los seis meses, se sabe que solamente un 30% de los bebés siguen siendo amamantados una vez que incorporan los alimentos sólidos.
Y, además, la inadecuada introducción de estas opciones hace que haya un alto registro de anemia, en casi el 30% de los menores de 2 años y -a la vez- configura un riesgo de expresar sobrepeso.
“Abandonar tempranamente la lactancia materna, introducir muy pronto leche de vaca a la dieta, y una pobre alimentación complementaria a partir del sexto mes, pueden afectar el normal desenvolvimiento nutricional en el primer año de vida e iniciar un camino hacia el sobrepeso, que hoy afecta a un tercio de los menores de 6 años y el 40% de los niños en edad escolar”, explicó Britos.
“Luego del abandono de la lactancia es común el exceso de calorías en la dieta y la temprana introducción de leche de vaca (antes del año) es un factor de sobrecarga renal de proteínas y de sodio y, a la vez, es común el déficit de hierro, de calcio, vitaminas A, C y ácidos grasos esenciales”, agregó este experto.
En concreto, los expertos recomiendan una alimentación balanceada, con adecuada cantidades de fruta y verdura en forma diaria. También aderezados con cantidades mínimas de azúcar y de sal, para no acostumbrar el paladar a estos excesos. Y evitar las bebidas gaseosas todo lo posible.
El simposio -que fue apoyado por la organización ANI- se concentró en repasar datos, recomendar las mejores prácticas basadas en la evidencia y divulgar técnicas para aconsejar a las madres en relación con el sostenimiento de la lactancia, el correcto y oportuno uso de las fórmulas infantiles y las mejores prácticas en alimentación complementaria.