Singapur sufre su peor epidemia de dengue de todos los tiempos con más de 20 mil afectados, de los que fallecieron 16 hasta la fecha y las autoridades sanitarias se mantienen en vilo, combatiendo la propagación de focos.
Desde finales de octubre la Agencia Nacional Ambiental (Nea) emprendió varias acciones emergentes que incluyen distribución de repelentes a residentes en áreas de hacinamiento habitacional y escuelas y el reclutamiento de otros 300 controladores del vector que se añadieron a 850 habituales.
Para suplementar esos esfuerzos, la Nea movilizó unos dos mil voluntarios entre residentes, estudiantes y líderes comunales para ayudar en la educación preventiva de la población, junto a una campaña a través de medios de comunicación, redes sociales y teléfonos móviles para informar a vecinos de las zonas donde se detectan casos.
El énfasis se ha puesto en eliminar el agua estancada en macetas, cisternas o en contenedores de obras en construcción, y uso de mosquiteros para dormir.
Por lo general, las epidemias de dengue se localizaban en la parte este y norte de la isla de Singapur y, rara vez, alcanzaban el distrito de negocios, la llamada City, o el centro comercial.
Sin embargo, esta vez se encontró un foco y más de 100 casos en una de las famosas calles de tiendas lujosas, cuando está a punto de comenzar una temporada alta de turistas de toda la región en pos de atractivas rebajas en los comercios.