La nueva guía incluye un esquema de notificaciones que apunta a dar respuesta a la necesidad sanitaria de aumentar la procuración de tejidos del programa post paro. Para esto, cada hospital designará una persona, a quién deberán informarle todos los fallecimientos que se produzcan en los distintos servicios del hospital.
Como habitualmente los primeros en verificar un óbito son los enfermeros, suelen ser ellos los primeros que activan el alerta para que después se establezca el contacto con la familia.
El protocolo será puesto en práctica a partir de este mes por un referente zonal del Cucaiba, el coordinador médico o el coordinador de enfermería en conjunto con el hospital, y será implementado según las características propias de cada establecimiento.
También se establece como una de las metas a alcanzar por los diferentes servicios, la de dos donantes de tejidos por mes. En tanto, un “promotor de la donación” tendrá la responsabilidad de comunicarse con la familia para organizar la documentación legal a presentar y firmarla.