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Crece el temor por las enfermedades tras graves inundaciones en Pakistán

Pakistaníes recogen sus pertenencias en una de las poblaciones devastadas por las inundaciones, que hasta ayer dejaron unas 1.500 personas muertas.

La situación de los cientos de miles de damnificados por las inundaciones en el noroeste de Pakistán cada vez preocupa más a las autoridades y organizaciones civiles que trabajan en la zona. Las inundaciones -las peores en los últimos 80 años- ya causaron la muerte de al menos 1.500 personas. Y ahora se reportan brotes de diarrea y cólera entre los sobrevivientes.

También escasean los víveres y el agua potable. Los damnificados afirman que, hasta el momento, la respuesta de las autoridades ha sido demasiado lenta e inadecuada.

El Ejército de Pakistán está colaborando con las labores de rescate y tanto Naciones Unidas como el gobierno de Estados Unidos ya anunciaron paquetes de ayuda de 10 millones de dólares cada uno. China también se declaró dispuesta a colaborar.

En varios distritos punjabíes el río Indo se desbordó causando graves daños y, según fuentes oficiales, hay muchas áreas tanto de esta provincia como de la de Sindh en las que hay peligro de que suceda lo mismo durante los días venideros.

Por su parte, Zahid Bunairi, portavoz del Gobierno de Khyber-Pakhtunkhwa, dijo que se registraron las peores inundaciones de la historia y expuso que 22 de los 26 distritos están afectados.

"El desastre es muy serio, ya es superior al del año 1929. Es un golpe para la gente de a pie y es necesario que llegue ayuda rápido", explicó el portavoz.

de Ap Agencia